La Encuesta Nacional de Empleo del INE mostró que el mercado laboral chileno mantiene brechas territoriales relevantes, con aumentos significativos en Valparaíso y Maule, además de altos niveles de informalidad en La Araucanía, Los Ríos y Arica y Parinacota
La tasa de desocupación nacional llegó a 9,1% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, anotando un aumento de 0,3 puntos porcentuales en doce meses, de acuerdo con los principales resultados de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas.
Más allá del promedio país, el informe vuelve a mostrar una realidad laboral marcada por diferencias territoriales. A nivel regional, las mayores tasas de desempleo se observaron en Valparaíso, con 10,3%; Biobío, con 9,8%; y la Región Metropolitana, con 9,7%, tres zonas que se ubicaron por encima del registro nacional.
El comportamiento regional confirma que el mercado del trabajo chileno enfrenta presiones diferenciadas. Mientras algunas regiones muestran niveles de desocupación más acotados, otras combinan bajo dinamismo laboral, mayor presión de búsqueda de empleo y señales de informalidad que complejizan la recuperación.
Valparaíso y Maule registran alzas significativas
Según el INE, la tasa de desocupación regional registró nueve incrementos y siete descensos en doce meses. Sin embargo, los aumentos estadísticamente significativos se concentraron en Valparaíso, con un alza de 1,5 puntos porcentuales, y Maule, con un aumento de 1,8 puntos porcentuales.
El caso de Valparaíso destaca especialmente porque, además de presentar un incremento significativo, se ubicó como la región con la tasa de desempleo más alta del país. Este dato refuerza la necesidad de mirar el mercado laboral desde una perspectiva territorial, ya que el promedio nacional puede ocultar situaciones regionales más exigentes.
En contraste, las tasas más bajas de desocupación se registraron en Aysén, con 4,2%; Magallanes, con 6,2%; y Antofagasta, con 6,7%. Estas cifras muestran una distancia importante respecto de las regiones con mayor desempleo, abriendo una brecha de más de seis puntos entre Aysén y Valparaíso.
Informalidad laboral golpea con más fuerza al sur y norte extremo
El informe también advierte diferencias relevantes en materia de informalidad. A nivel nacional, la tasa de ocupación informal alcanzó 26,8%, con un incremento de 1,0 punto porcentual en doce meses. Sin embargo, el fenómeno presenta una expresión más intensa en algunas regiones.
Las tasas más altas de ocupación informal se registraron en La Araucanía, con 37,6%; Los Ríos, con 33,4%; y Arica y Parinacota, con 33,2%. En estos territorios, más de un tercio de las personas ocupadas trabaja en condiciones informales, lo que implica menores niveles de protección social, estabilidad y acceso a derechos laborales.
El INE precisó que la informalidad regional tuvo seis descensos y diez aumentos, siendo estadísticamente significativos los incrementos de O’Higgins, con 3,8 puntos porcentuales, y Coquimbo, con 3,4 puntos porcentuales.
Antofagasta y Magallanes muestran menores niveles de informalidad
En la otra vereda, las tasas más bajas de ocupación informal se presentaron en Antofagasta, con 20,8%; Magallanes, con 21,8%; y la Región Metropolitana, con 23,0%. En el caso de Antofagasta, el dato coincide con una menor tasa de desocupación regional, ubicándose entre las tres regiones con menor desempleo del país.
Esta combinación permite observar un mercado laboral regional más robusto en términos relativos, aunque no exento de desafíos. La baja informalidad puede estar vinculada a una mayor presencia de actividades económicas con empleo asalariado formal, especialmente en sectores productivos intensivos en inversión y contratación regulada.
| Región / indicador | Dato informado | Lectura territorial |
|---|---|---|
| Valparaíso | 10,3% de desocupación | Región con la mayor tasa de desempleo del país y alza significativa de 1,5 pp. |
| Biobío | 9,8% de desocupación | Segunda tasa más alta, por encima del promedio nacional de 9,1%. |
| Metropolitana | 9,7% de desocupación | Tercera tasa más alta; concentra un volumen relevante del mercado laboral nacional. |
| Aysén | 4,2% de desocupación | Menor tasa de desempleo regional del país. |
| Magallanes | 6,2% de desocupación | Segunda menor tasa de desempleo y baja informalidad relativa. |
| Antofagasta | 6,7% de desocupación | Tercera menor tasa de desempleo y menor informalidad regional. |
| La Araucanía | 37,6% de informalidad | Mayor tasa de ocupación informal del país. |
| Los Ríos | 33,4% de informalidad | Segunda mayor tasa de informalidad laboral. |
| Arica y Parinacota | 33,2% de informalidad | Tercera mayor tasa de informalidad, reflejando fragilidad laboral. |
| O’Higgins | +3,8 pp. en informalidad | Mayor aumento significativo de la tasa de ocupación informal. |
| Coquimbo | +3,4 pp. en informalidad | Segundo aumento significativo en informalidad laboral. |
| Total país | 9,1% de desocupación y 26,8% de informalidad | El promedio nacional esconde brechas territoriales relevantes. |
Mujeres explican el aumento del desempleo nacional
El informe del INE también muestra que el aumento de la desocupación nacional fue impulsado únicamente por las mujeres. La tasa de desempleo femenino alcanzó 10,5%, mientras que la de los hombres se ubicó en 8,0%.
En doce meses, las personas desocupadas aumentaron 4,1%, explicadas por cesantes y por quienes buscan trabajo por primera vez. Según sexo, el incremento se concentró en las mujeres, cuyas desocupadas crecieron 10,1%, mientras que los hombres desocupados disminuyeron 1,3%.
Este punto es clave para entender la coyuntura laboral desde las regiones, porque las brechas territoriales no solo responden a diferencias productivas, sino también a dinámicas de participación, empleo femenino, formalidad y calidad de los puestos de trabajo disponibles.
Recuperación laboral con señales frágiles
Aunque la población ocupada aumentó 0,7% en doce meses, el informe advierte que ese crecimiento fue incidido únicamente por los ocupados informales, que subieron 4,5%, equivalentes a 107.857 personas. En paralelo, los ocupados formales disminuyeron por segunda vez consecutiva, con una baja de 0,6%, equivalente a 39.558 personas menos.
Esta combinación instala una señal de alerta: el mercado laboral sigue creando ocupación, pero una parte relevante de ese crecimiento se está dando fuera de la formalidad. En términos territoriales, esta realidad golpea con más fuerza a regiones donde la informalidad supera ampliamente el promedio nacional.
El panorama regional del empleo en Chile muestra así un país con realidades laborales muy distintas. Mientras Valparaíso, Biobío y Metropolitana enfrentan las tasas más altas de desempleo, La Araucanía, Los Ríos y Arica y Parinacota concentran los mayores niveles de informalidad.
La lectura de fondo es clara: la recuperación del empleo no solo debe medirse por cantidad de puestos de trabajo, sino también por su distribución territorial y por la calidad de las ocupaciones que se están generando.



