Por Pamela Martínez, Country Manager de Alprestamo Chile
Chile ha avanzado de forma importante en acceso al sistema financiero. Hoy más del 90% de las personas utiliza una tarjeta de débito y cada vez más ciudadanos participan del sistema formal. Sin embargo, el verdadero desafío no está solo en el acceso, sino en cómo las personas comprenden y utilizan esas herramientas.
Diversos estudios muestran que el nivel de educación financiera sigue siendo bajo. El índice promedio alcanza apenas 35 puntos sobre 100 y solo cerca del 20% de las personas entiende conceptos clave como inflación o tasa de interés.
Esto abre una conversación relevante: la inclusión financiera no puede medirse únicamente por la cantidad de productos disponibles, sino también por la capacidad de las personas para entender sus opciones y tomar decisiones informadas.
En ese contexto, avanzar hacia un sistema más abierto, donde los usuarios puedan conocer con mayor claridad las alternativas de financiamiento disponibles según su perfil y necesidades, puede ser una oportunidad para fortalecer la inclusión.
La educación financiera, la transparencia y el acceso a información clara son elementos clave para una participación sostenible y para que más personas confíen en el sistema financiero.
El contenido expresado en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor (a) y no representa necesariamente la visión ni línea editorial de Poderyliderazgo.cl



