Registrar los daños antes de limpiar, revisar las coberturas y denunciar el siniestro cuanto antes son pasos fundamentales para solicitar una indemnización. Los plazos, deducibles y exclusiones dependen de las condiciones particulares de cada póliza
Las lluvias, inundaciones y fuertes vientos registrados en distintas zonas del país dejaron viviendas y vehículos dañados, abriendo para numerosas familias una segunda etapa de la emergencia: comprobar si cuentan con seguros vigentes y reunir los antecedentes necesarios para solicitar una indemnización.
La Asociación de Aseguradores de Chile recomendó priorizar la seguridad de las personas y, cuando las condiciones lo permitan, registrar mediante fotografías o videos los daños antes de limpiar, retirar escombros, mover vehículos o iniciar reparaciones. También aconsejó conservar los comprobantes de los gastos relacionados con el siniestro.
Documentar antes de reparar
El registro debe mostrar tanto los bienes afectados como su entorno, incluyendo el nivel alcanzado por el agua, los objetos destruidos y las condiciones del inmueble o vehículo después del evento.
Antes de realizar reparaciones de mayor envergadura, la recomendación es contactar a la aseguradora o al corredor. Modificar el lugar sin documentarlo previamente puede dificultar la inspección o la determinación de la causa y magnitud de los daños.
“Lo primero es resguardar la seguridad de las personas y, una vez que las condiciones lo permitan, registrar los daños y denunciar el siniestro a la brevedad”, explicó Marcelo Mosso, director ejecutivo de la Asociación de Aseguradores de Chile.
Mosso agregó que conocer las coberturas, deducibles, exclusiones y plazos permite anticipar cómo operará el seguro y qué antecedentes serán solicitados durante la liquidación.
Verificar qué cubre la póliza
Contar con un seguro de hogar o automotriz no significa necesariamente que todos los daños causados por el temporal estén incorporados. Las coberturas frente a lluvias, inundaciones, viento, aluviones o ingreso de agua varían según cada contrato y no siempre están incluidas de forma automática.
Los seguros de hogar pueden proteger tanto la construcción como los bienes ubicados en su interior. Algunas pólizas consideran además gastos por inhabitabilidad, retiro de barro, remoción de escombros o alojamiento temporal. Los objetos de alto valor suelen quedar fuera cuando no fueron declarados expresamente.
La existencia y vigencia de seguros asociados a una persona puede revisarse en la plataforma Conoce tu Seguro, de la Comisión para el Mercado Financiero. Cuando el asegurado no dispone de una copia de la póliza, puede solicitarla a la compañía, al corredor o a la institución mediante la cual contrató el producto.
En el caso de los vehículos, algunas pólizas incluyen daños por granizo, caída de árboles, lluvias intensas o inundaciones externas. Sin embargo, la cobertura podría no operar cuando el conductor ingresa voluntariamente a una zona anegada y el motor resulta afectado por el ingreso de agua, dependiendo de las exclusiones del contrato.
La denuncia no debe postergarse
El siniestro debe ser informado tan pronto como sea posible. Aunque el plazo depende de cada póliza, numerosos contratos establecen períodos de entre 48 y 72 horas, mientras otros permiten realizar la denuncia hasta cinco días hábiles después de conocido el daño.
La recomendación es iniciar el trámite incluso cuando todavía no se dispone de todos los documentos. Durante la liquidación pueden solicitarse fotografías, videos, certificados municipales, informes de Bomberos u organismos de emergencia, inspecciones técnicas y documentos que acrediten el dominio del inmueble.
Una vez recibida la denuncia, la aseguradora dispone de tres días hábiles para informar si evaluará directamente el siniestro o designará un liquidador externo. Si decide realizar la evaluación internamente, el asegurado puede pedir la intervención de un liquidador independiente dentro de los cinco días hábiles siguientes.
Plazos para la indemnización
Como regla general, el informe de liquidación debe emitirse dentro de los 45 días corridos posteriores a la denuncia. En determinados seguros individuales de daños sobre bienes o patrimonio, el período puede extenderse hasta 90 días.
El informe debe establecer si corresponde el pago, el monto calculado y los antecedentes considerados. Si el asegurado no está de acuerdo, dispone de diez días hábiles para formular observaciones. El liquidador debe responderlas en seis días hábiles y, si persisten las diferencias, la compañía cuenta con otros cinco días para comunicar su decisión final.
Una vez aprobada la indemnización, la aseguradora tiene seis días para efectuar el pago. Si parte del monto continúa en discusión, debe cancelar la suma no controvertida, descontando el deducible establecido en la póliza.
Cuando una persona posee seguros en más de una compañía, debe denunciar el siniestro ante cada una, debido a que pueden existir coberturas complementarias. La indemnización total, sin embargo, no puede superar el valor efectivo de los daños



