Nicolás Ceroni, ingeniero y egresado Uchile, lidera un innovador proyecto que combina ciencia, arte y tecnología para transformar la cerveza artesanal
Lo que comenzó como un hobby casero hoy se posiciona como una de las propuestas más innovadoras en el rubro cervecero chileno. Se trata de Bukana, una cervecería artesanal creada por Nicolás Ceroni, ingeniero civil y egresado del Magíster en Analítica de Negocios de la Universidad de Chile, quien, junto a dos amigos, decidió mezclar su pasión por la cerveza con su experiencia en el mundo de los datos.
“En una clase del magíster vimos una técnica para generar recetas mediante grafos. Me pregunté: ‘¿Y si hago cerveza con inteligencia artificial?’”, recuerda Ceroni. Así nació una idea que fue su tesis de posgrado, luego se transformó en emprendimiento y hoy es marca registrada.
Recetas con IA, etiquetas generativas y producción digital
En Bukana, la inteligencia artificial se utiliza para generar nuevas recetas cerveceras, optimizar procesos, automatizar tareas y diseñar creativamente etiquetas. Entrenaron un algoritmo con más de 10.000 recetas cerveceras, extrayendo patrones y proponiendo combinaciones inesperadas de ingredientes. Una de esas recetas, por ejemplo, sugirió lúpulo Magnum en una APA, resultando en un producto exitoso.
“La IA no reemplaza lo artesanal, lo potencia”, afirma Ceroni. Junto a sus socios, también usan IA generativa para las etiquetas, GPTs personalizados conectados a las recetas para asistencia técnica en tiempo real, y dispositivos IoT para monitorear la fermentación. Todo esto sin perder la esencia artesanal ni el cuidado por el sabor.
Actualmente, producen en una planta de 100 litros en El Bosque, mientras proyectan escalar su producción entre agosto y septiembre, con miras a tener una planta propia en 2026. “Queremos crecer sin perder identidad. Validamos cada producto y ajustamos cada proceso”, explica el fundador.
El pelícano como símbolo: identidad, historia y aventura

Hoy, Bukana cuenta con una línea de seis cervezas tradicionales y una nueva línea desarrollada completamente con inteligencia artificial. La meta es clara: posicionarse como referente de innovación cervecera en Chile, demostrando que la tecnología y la creatividad pueden brindar productos únicos y de calidad.
“No se trata de industrializar la cerveza, sino de usar la tecnología para mejorarla. En Chile hay mucho por explorar y esperamos ser pioneros”, concluye Ceroni. Su historia demuestra que la combinación entre ciencia y pasión puede transformar industrias, inspirando a nuevas generaciones de emprendedores.




