AquaPacífico desarrolla el Estudio para la identificación de áreas de colecta para captación de semillas en Arica-Parinacota y Tarapacá, iniciativa financiada por Subpesca y enmarcada en la Ley 21.183.
El proyecto, de 15 meses de ejecución, busca definir zonas óptimas para colecta natural de larvas de moluscos y generar información que permita evaluar el potencial acuícola del Norte Grande, donde aún no existe una actividad consolidada.
Zonas de estudio y metodología para definir áreas óptimas de colecta
El equipo realiza muestreos mensuales en Arenillas Negras, Caleta Camarones, Pisagua y Caleta Cáñamo, seleccionadas mediante criterios técnicos y validación con comunidades costeras. En cada sitio se instalan colectores para captación natural y se procesan muestras estratificadas que superan el centenar mensual.
“AquaPacífico reunió un equipo multidisciplinario que integra muestreo de campo y laboratorio para explicar el comportamiento de los organismos clave”, explicó el director del proyecto, Daniel Arriagada, y añadió que “esta información permite definir con precisión las áreas óptimas de captación de semillas”.
El estudio contempla análisis de zooplancton, caracterización oceanográfica y evaluación batimétrica. Para ello, se procesan muestras de arrastre vertical y material fijado en colectores, trabajo realizado por especialistas del centro. La caracterización larval incluye abundancia, composición y tasas de fijación por estratos.
El asesor científico de AquaPacífico, Carlos Merino, detalló la magnitud de la operación. “Este proyecto implica un esfuerzo operativo de gran escala centrado en trabajo de campo”, afirmó y explicó que “las muestras se procesan rigurosamente para generar datos sólidos que respalden decisiones basadas en evidencia científica”.
Datos integrados para proyectar acuicultura en Arica y Tarapacá
El análisis oceanográfico, a cargo de profesionales del centro, entrega información sobre condiciones físico-químicas y dinámica marina, integrando variables críticas para validar los polígonos en estudio. Esta metodología replica modelos utilizados en Biobío y Los Lagos, donde la captación natural consolidó cultivos de ostiones y choritos.
“Partimos con un preestudio técnico y luego validamos los puntos mediante consulta ciudadana”, señaló Merino, y subrayó que “escuchar a las comunidades era fundamental porque conocen el comportamiento del mar”.
Los datos generados permitirán evaluar el potencial de impulsar cultivos de especies locales como choro zapato y cholga, adaptando experiencias del sur a las condiciones del norte. Además, los resultados se proyectan como insumos para diseñar futuros hatcheries o estrategias productivas en zonas actualmente sin actividad acuícola estable.
En esta línea, Merino destacó el alcance de los resultados. “Si los datos confirman disponibilidad significativa de larvas, el norte podría replicar éxitos sureños con cultivos sustentables de choro zapato y cholga”, indicó y añadió que “esto diversificaría la economía local y fortalecería la resiliencia de comunidades costeras”.




