Impulsada por Fundación MC y el municipio local, la publicación visibiliza servicios turísticos, gastronomía, artesanía y alojamientos comunitarios, proyectando a la comuna como destino sustentable con pertinencia territorial
En Alto Biobío el turismo no comienza en un folleto, comienza en el territorio. En los caminos cordilleranos, en las manos que trabajan la madera y el telar, en la cocina que rescata productos locales y en la memoria pewenche que define la relación con la naturaleza.
Esa identidad ahora quedó plasmada en la primera versión física y digital de la Guía Turística Convoca Alto Biobío, presentada en el cierre del programa Convoca Alto Biobío 2025, impulsado por Fundación MC junto a la Municipalidad.
Más que una publicación promocional, la guía es el resultado de un proceso formativo que reunió a más de 50 emprendedores de distintas localidades de la comuna, muchos de ellos con negocios en funcionamiento y procesos de formalización en marcha.
53 emprendimientos que narran un territorio
La guía reúne a 53 iniciativas locales organizadas por localidades. Incluye alojamientos comunitarios, servicios turísticos, gastronomía basada en productos del territorio, artesanía tradicional y una oferta diversa de productos elaborados en la comuna.
Pero también incorpora algo menos visible y más profundo: un glosario cultural que permite comprender elementos de la cosmovisión pewenche, recordando que el turismo en Alto Biobío no es solo desplazamiento, sino encuentro.
Entre los atractivos destacados figuran la Reserva Nacional Ralco, la Laguna El Barco y las Termas Alto Biobío, consolidando una propuesta que combina naturaleza, cultura y experiencia comunitaria.
Turismo como estrategia de desarrollo local
Alto Biobío es una comuna con brechas históricas en conectividad, servicios y oportunidades económicas. En ese contexto, el turismo aparece como una herramienta para diversificar ingresos y fortalecer autonomía territorial.
Desde Fundación MC destacan que la guía busca proyectar a la comuna como un territorio que pone en el centro a su gente, su identidad cultural y su relación con la naturaleza, promoviendo un turismo respetuoso y sustentable.
El enfoque no es masivo ni extractivo. Es comunitario. Busca que los beneficios económicos permanezcan en el territorio y que la experiencia turística esté alineada con la identidad local.
Más que visitantes, aliados del territorio
La iniciativa también plantea una invitación distinta al visitante: no solo recorrer, sino valorar. Conocer la cultura pewenche, respetar sus tiempos y comprender la relación espiritual con la tierra forman parte de la experiencia.
En un escenario nacional donde el turismo suele concentrarse en polos tradicionales, Alto Biobío apuesta por construir su propia narrativa. No espera ser descubierto; se presenta desde su propia voz.
La guía estará disponible en formato físico y digital y será difundida en distintos espacios del territorio. El objetivo es claro: que tanto la comunidad como quienes lleguen a visitarla conozcan, valoren y prefieran la oferta local.
En un país que aún discute descentralización y desarrollo regional, Alto Biobío ofrece una señal concreta: el crecimiento puede construirse desde el territorio, con identidad, comunidad y liderazgo local.





