El proyecto permitirá avanzar en la futura Unidad de Angiografía del Hospital Regional de Copiapó gracias a un trabajo conjunto entre autoridades, CORPROA y compañías mineras presentes en la región
La Región de Atacama dio inicio a uno de los proyectos de salud más relevantes de los últimos años mediante una alianza público-privada que busca reducir brechas sanitarias y fortalecer la atención cardiovascular especializada en la zona.
La Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA), el Gobierno Regional, la Delegación Presidencial, el Servicio de Salud Atacama y las compañías mineras Lundin Mining Candelaria y Kinross firmaron el convenio que permitirá iniciar la consultoría para el diseño de la futura Unidad de Angiografía del Hospital Regional de Copiapó.
La etapa de diseño fue adjudicada a la consultora Hildebrandt y Asociados y representa el primer paso para concretar una infraestructura médica que actualmente no existe en la región.
Articulación regional para enfrentar brechas en salud
Actualmente Atacama es la única región del país que no cuenta con una Unidad de Angiografía, situación que obliga a derivar pacientes hacia hospitales de Antofagasta, Coquimbo o Santiago para acceder a diagnósticos y tratamientos cardiovasculares complejos.
Juan José Ronsecco, presidente de CORPROA, destacó que la iniciativa refleja cómo la colaboración entre distintos sectores puede transformarse en una herramienta concreta para resolver necesidades urgentes del territorio.
“Por demasiado tiempo, Atacama ha visto cómo la vida de sus ciudadanos dependía de un traslado de urgencia hacia otras regiones. Esa incertidumbre, esa brecha de acceso, comienza a quedar atrás a partir de hoy”, afirmó el líder gremial.
El dirigente agregó que la coordinación entre empresas mineras, autoridades regionales y el sistema de salud permitió avanzar en un proyecto largamente esperado por la comunidad.
Por su parte, Miguel Vargas, gobernador regional de Atacama, relevó el nivel de articulación alcanzado para concretar la iniciativa: “Quiero destacar el trabajo en conjunto del Gobierno Regional, Servicio de Salud, Delegación Presidencial y el aporte de las empresas que van a financiar la etapa de diseño del proyecto”.
La autoridad agregó que el compromiso del Gobierno Regional será financiar la futura etapa de ejecución y equipamiento una vez concluido el diseño técnico del centro médico.
Minería y compromiso con el desarrollo territorial
Las empresas mineras participantes destacaron que el proyecto representa una forma concreta de aportar al bienestar y calidad de vida de las comunidades de Atacama.
Fernando Velasco, gerente de Relaciones Institucionales de Kinross, enfatizó que “Es muy relevante poder aportar en este tipo de iniciativas que van a permitir mejorar la calidad de vida para todos los habitantes y nuestros vecinos y vecinas”, afirmó.
Por su parte, Leonardo González, director ejecutivo de Lundin Mining Candelaria, explicó que acelerar la implementación del proyecto puede generar impactos concretos sobre la atención de pacientes cardiovasculares. “Mientras más rápido podamos ejecutar el proyecto, podremos tratar a tiempo los efectos que pueda generar un accidente cardiovascular o algún tipo de problema similar”, indicó.
Sofía Cid, delegada presidencial regional de Atacama, valoró el aporte del sector minero al fortalecimiento de la salud pública regional: “Es importante el aporte que las mineras hacen a la región, pero también es importante que nos ayuden en otros sectores como lo es la salud”.
Infraestructura médica y atención cardiovascular
Las Unidades de Angiografía permiten realizar procedimientos de alta complejidad mediante imágenes en tiempo real para diagnosticar enfermedades cardiovasculares y vasculares, además de efectuar tratamientos como instalación de stents coronarios en pacientes con infartos.
La ausencia de esta tecnología en Atacama ha significado durante años traslados médicos complejos, mayores tiempos de espera y riesgos clínicos asociados a la demora en atención especializada.
La futura Unidad de Angiografía se proyecta como uno de los principales avances en infraestructura sanitaria para la región, consolidando además un modelo de colaboración público-privada donde industria, autoridades y organizaciones territoriales convergen para enfrentar desafíos prioritarios de salud y desarrollo regional.



