Criteria y Cadem muestran una mejora en la aprobación presidencial tras la Cuenta Pública, junto con alto respaldo a medidas contra incivilidades, vandalismo y construcción de cárceles. Sin embargo, la seguridad sigue siendo el principal examen ciudadano para el Gobierno
La aprobación del Presidente José Antonio Kast volvió a subir tras su primera Cuenta Pública, según dos mediciones publicadas durante la primera semana de junio. Mientras Agenda Criteria ubicó el respaldo al Mandatario en 40%, con una desaprobación de 47%, Plaza Pública Cadem registró una aprobación de 43% y una desaprobación de 50%.
Ambos estudios confirman una recuperación política para el Ejecutivo luego de semanas de caída, pero también muestran que el repunte no despeja la presión ciudadana sobre la seguridad pública. La Cuenta Pública logró ordenar parte de la conversación en torno a barrios críticos, incivilidades, vandalismo y cárceles, aunque la demanda por resultados concretos sigue instalada como principal factor de evaluación gubernamental.
Seguridad domina prioridades tras la Cuenta Pública
En Agenda Criteria, la propuesta más valorada entre los anuncios presidenciales fue el plan de intervención intensiva en 50 barrios críticos en seguridad, con 40% de menciones. Le siguieron el subsidio a la vivienda para la clase media, con 34%, y la idea de quitar beneficios sociales a personas que cometan ciertos delitos o incivilidades, con 31%.
La señal ciudadana es nítida: el debate público se está ordenando alrededor del control territorial, la recuperación de espacios comunes y la respuesta del Estado frente a hechos que afectan la vida cotidiana en barrios, plazas, colegios y transporte.
Ese diagnóstico también aparece en Cadem, donde el Registro de Vándalos e Incivilidades anunciado en la Cuenta Pública alcanza 67% de acuerdo, frente a 28% de desacuerdo. El respaldo es mayoritario, aunque con diferencias políticas: llega a 93% entre personas identificadas con la derecha, 68% en el centro, 69% entre independientes y baja a 27% en la izquierda.
Respaldo a sanciones, pero con matices
El apoyo ciudadano a endurecer respuestas frente al vandalismo no implica una adhesión automática a cualquier sanción. En Agenda Criteria, un 62% considera que debería existir un registro y que las personas incorporadas deberían perder algunos beneficios sociales, mientras otro 21% respalda el registro, pero con sanciones principalmente económicas.
Cadem profundiza ese matiz. Ante incivilidades graves, un 49% cree que la persona sancionada debería pagar multas o reparar el daño causado, mientras 30% opta por la pérdida temporal de ciertos beneficios sociales del Estado. Además, un 84% está de acuerdo con que, antes de quitar beneficios, se debería obligar a reparar el daño causado.
La ciudadanía parece respaldar una línea más dura frente al desorden público, pero también exige proporcionalidad, reparación e institucionalidad. De hecho, un 46% cree que la decisión de quitar beneficios debería estar en manos de un juez o tribunal, y 22% la atribuye al Ministerio Público o Fiscalía.
Más cárceles, lejos del barrio
El estudio de Cadem agrega otro dato relevante para la agenda de seguridad: 72% cree que Chile necesita construir más cárceles. Sin embargo, el respaldo cambia cuando la medida se acerca al entorno inmediato.
Un 65% estaría de acuerdo con una nueva cárcel en su región, pero solo 30% la aceptaría en su comuna y apenas 13% en su barrio. Además, 66% cree que los nuevos recintos deberían construirse en zonas alejadas de las ciudades.
La cifra muestra una tensión para la política pública: existe apoyo mayoritario a aumentar infraestructura penitenciaria, pero la resistencia territorial crece cuando la decisión impacta directamente en comunas y barrios.
El punto débil sigue siendo el plan de seguridad
Aunque Kast mejora en aprobación, Agenda Criteria muestra que la seguridad sigue siendo el área más exigente para el Gobierno. Quienes creen que el Ejecutivo tiene un plan claro de seguridad subieron de 12% a 22%, pero continúan siendo minoría.
Al mismo tiempo, quienes consideran que el Gobierno no tiene un plan claro y está improvisando bajaron de 45% a 39%. La mejora existe, pero todavía cuatro de cada diez personas mantienen dudas fuertes sobre la estrategia oficial.
Por eso, el repunte presidencial debe leerse con cautela. La ciudadanía puede apoyar medidas de orden público, registros, sanciones y más cárceles, pero eso no equivale necesariamente a una confianza consolidada en la conducción de seguridad.
Repunte con presión abierta
La lectura conjunta de Criteria y Cadem deja al Gobierno en mejor posición que la semana anterior. Kast repunta en aprobación, reduce desaprobación y logra respaldo en medidas asociadas a seguridad, incivilidades y cárceles.
Pero la recuperación tiene límites. La desaprobación sigue por sobre la aprobación, la seguridad continúa marcando la presión ciudadana y varias medidas populares abren debates sobre proporcionalidad, derechos sociales, reparación del daño y localización de cárceles.
La Cuenta Pública le dio aire político al Ejecutivo. Ahora, el punto decisivo será si ese respaldo inicial se transforma en gestión concreta o queda como un rebote de corto plazo frente a una ciudadanía que exige resultados visibles en seguridad, empleo, vivienda y orden público.



