Desde Puerto Aysén, una empresa local presentó una embarcación de trabajo completamente eléctrica. El proyecto reúne ingeniería naval y fabricación regional, mientras plantea nuevas posibilidades para la industria marítima y sus proveedores locales en la Patagonia chilena
Hace seis años, César García y su equipo comenzaron a desarrollar una idea poco habitual para una empresa ubicada lejos de los grandes centros industriales de Chile: fabricar embarcaciones profesionales desde Puerto Aysén. Hoy, ese trabajo incorpora una nueva tecnología, con una nave de propulsión completamente eléctrica que busca abrir espacio a la innovación naval desarrollada en la Patagonia.
La Ofqui E-600, fabricada por la empresa regional VISON CHILE, representa una nueva etapa de ese recorrido. Durante una visita realizada en octubre por autoridades económicas y de Corfo, el equipo presentó su trabajo y realizó una navegación que permitió conocer directamente la embarcación. La iniciativa busca incorporar soluciones de electromovilidad a operaciones productivas vinculadas al mar.
La empresa ya venía desarrollando este proyecto. En julio, una visita de autoridades de Economía, Energía, Corfo y ProChile permitió conocer las capacidades de ingeniería naval que comenzaban a proyectarse desde Puerto Aysén. En esa oportunidad, la compañía trabajaba en embarcaciones construidas con materiales de alta resistencia y en una alternativa de propulsión eléctrica.
Fabricar tecnología desde una región aislada
El desarrollo de VISON CHILE nació de una necesidad territorial. En una región donde los ríos, canales y fiordos forman parte de la conectividad y las actividades productivas, contar con capacidades propias para construir y mantener embarcaciones representa una oportunidad industrial que va más allá del transporte marítimo.
La compañía se especializa en diseño, fabricación y mantenimiento de embarcaciones profesionales elaboradas con polietileno de alta densidad (HDPE), un material resistente, durable y reciclable. Su trabajo reúne procesos de fabricación y conocimientos de ingeniería naval que buscan responder a las exigencias operacionales del sur austral.
Para César García, gerente de VISON CHILE, el proyecto surgió de una aspiración directamente relacionada con la identidad de Puerto Aysén. “Puerto Aysén es una localidad fluvial y fue aquí donde nació el sueño de impulsar la navegación por el río. También surgió otro gran desafío: construir embarcaciones desde nuestra propia región”, relató.
El camino para convertir esa idea en una empresa exigió reunir capacidades que no estaban disponibles de manera inmediata. “En ese entonces, no teníamos referentes y nos preguntábamos cómo, desde una región tan aislada, podíamos posicionar el nombre de Puerto Aysén como fabricantes de embarcaciones. La respuesta fue unir fuerzas, poner todo nuestro ímpetu y reunir al equipo adecuado, con ingenieros y arquitectos navales que nos ayudarán a hacer realidad este proyecto”, explicó García, quien define actualmente a su empresa como “un verdadero taller de innovación”.
La Ofqui E-600 constituye una nueva aplicación de ese conocimiento acumulado. Al incorporar propulsión eléctrica, la compañía explora una alternativa para actividades marítimas que buscan reducir el uso de combustibles fósiles, el ruido y las emisiones directas durante la navegación.
Una oportunidad industrial que necesita consolidarse
La iniciativa también plantea una pregunta sobre el desarrollo productivo de las regiones extremas: cuánto valor puede permanecer en el territorio cuando las soluciones tecnológicas comienzan a diseñarse y fabricarse localmente, en lugar de depender exclusivamente de proveedores externos.
El director regional de Corfo Aysén, Francisco Saldivia, destacó esa posibilidad durante la visita a las instalaciones. “En Corfo estamos convencidos de que la innovación es una herramienta clave para fortalecer la competitividad de nuestras empresas. VISON CHILE es un gran ejemplo de cómo desde la Región de Aysén se pueden desarrollar soluciones tecnológicas de alto nivel, con una mirada sustentable y proyección hacia nuevos mercados”, señaló.
Sin embargo, la presentación de la Ofqui E-600 todavía deja preguntas relevantes para dimensionar su proyección comercial. La información difundida no precisa autonomía de navegación, capacidad de carga, tiempos de recarga, costos de operación ni eventuales contratos de venta. Son antecedentes importantes para establecer en qué actividades podría competir y qué condiciones necesitaría para ampliar su producción.
La electromovilidad marítima ya cuenta con experiencias operativas en Aysén. El remolcador eléctrico Trapananda completó un año de servicio en Puerto Chacabuco, demostrando que esta tecnología puede incorporarse a las operaciones portuarias de la región. La particularidad de VISON CHILE está en desarrollar una embarcación propia desde una empresa local.
La posibilidad de ampliar esa experiencia dependerá de nuevos clientes, infraestructura de carga, capacidades técnicas y condiciones comerciales. Si la fabricación regional consigue consolidarse, Puerto Aysén podría fortalecer una actividad industrial especializada, con oportunidades para profesionales, técnicos y proveedores de servicios navales que hoy encuentran en la Patagonia un mercado en transformación.



