La Hoja de Ruta para la Evaluación de Impacto en Educación fue desarrollada durante dos años por 25 compañías y busca que las empresas midan con evidencia resultados de programas, fortalezcan decisiones y optimicen recursos en educación
Pacto Global Chile presentó una nueva herramienta para que empresas y fundaciones corporativas puedan determinar con mayor precisión qué resultados generan sus programas de educación y cuánto impacto produce la inversión social destinada a estas iniciativas.
La Hoja de Ruta para la Evaluación de Impacto en programas de educación surge después de dos años de trabajo colaborativo del Grupo de Empresas Líderes del ODS 4, integrado por 25 compañías, y cuenta con respaldo técnico de J-PAL LAC y Corporación Bien Público. La propuesta está dirigida especialmente a equipos de sostenibilidad, recursos humanos y fundaciones empresariales.
El documento aborda una brecha concreta: muchas organizaciones desarrollan programas educativos, pero no siempre disponen de metodologías suficientes para establecer qué cambios producen, cómo medirlos y qué información utilizar posteriormente para mejorar sus decisiones. La iniciativa profundiza una tendencia donde Pacto Global busca que la sostenibilidad empresarial avance desde los compromisos hacia resultados verificables.
De medir actividades a demostrar resultados
La hoja de ruta entrega orientaciones para escoger distintos tipos de evaluación según el nivel de madurez de cada programa y contempla metodologías cualitativas, cuantitativas y mixtas. También incorpora herramientas para construir líneas de base, definir indicadores y relacionarlos con la teoría de cambio de cada intervención.
A ello se suma un mapeo de universidades, organismos públicos, centros de investigación y fundaciones con los que las empresas pueden vincularse para fortalecer el rigor técnico de sus evaluaciones. La propuesta incluye además instrumentos de autodiagnóstico y un árbol de decisión para determinar si una iniciativa se encuentra preparada para avanzar hacia una evaluación de impacto.
El documento recoge experiencias de CMPC, Anglo American, Falabella, BCI, ISA Energía, UDLA, KidZania y Fundación Educacional Arauco, entre otras organizaciones, mostrando cómo los resultados de una evaluación pueden incorporarse a la gestión y al mejoramiento de programas.
Fabián Ramírez, jefe del Centro de Estudios del Ministerio de Educación, valoró el involucramiento empresarial y sostuvo que “no es trivial que las empresas busquen de manera activa ser un aporte directo a la educación”. También destacó la importancia de generar evidencia que permita identificar oportunidades para mejorar tanto los programas como su relación con el sistema educativo.
El énfasis en resultados también aparece en otras experiencias empresariales. Una medición nacional de impacto social empresarial incorporó educación, desarrollo local y otras dimensiones para evaluar cómo distintas iniciativas traducen recursos corporativos en cambios concretos para sus comunidades.
Evidencia para orientar la inversión social
La propuesta de Pacto Global plantea que evaluar no debe limitarse al cumplimiento de indicadores o a la rendición de cuentas. La información obtenida puede convertirse en una herramienta para el aprendizaje organizacional, la toma de decisiones y la optimización de los recursos que las compañías destinan a educación.
Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile, pone esa mirada en el centro de la iniciativa: “Detrás de cada indicador, de cada metodología y de cada evaluación hay algo mucho más importante: personas, oportunidades y futuros que queremos ayudar a construir”.
Para Ducci, comprobar si los esfuerzos empresariales contribuyen efectivamente a mejorar esas oportunidades forma parte de una gestión comprometida con el desarrollo sostenible y con una inversión social capaz de mostrar resultados.
La elaboración de la hoja de ruta consideró 12 sesiones plenarias y un comité técnico integrado por representantes de Fundación Anglo American, UDLA, BCI, Fundación Educacional Arauco, KidZania, Empresas Copec, Dimerc y Buin Zoo.
El lanzamiento instala así una pregunta más exigente para las compañías que desarrollan programas educativos: no solo cuánto invierten o cuántas personas participan, sino qué cambios generan realmente esas intervenciones y qué evidencia existe para demostrarlo.
La Hoja de Ruta para la Evaluación de Impacto en programas de educación está disponible para empresas y organizaciones interesadas en fortalecer la medición de sus iniciativas.



