El decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Antofagasta analiza el impacto territorial del programa ICEC, que beneficiará a más de 400 educadores y estudiantes de Arica, Tarapacá, Antofagasta y Atacama
Más de 400 docentes y sus comunidades escolares se verán beneficiados con la expansión del Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC) que lidera la Universidad de Antofagasta en la macrozona norte.
Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Educación, busca mejorar la enseñanza de las ciencias mediante el desarrollo profesional docente, el trabajo colaborativo y el abordaje de problemáticas territoriales.
Por primera vez desde su creación, el programa ICEC abarcará simultáneamente a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama, a través de diplomados, congresos y experiencias formativas centradas en proyectos sociocientíficos.
Desde la Universidad de Antofagasta, el decano Pablo Camus destaca el trabajo colaborativo con el Ministerio de Educación, el fortalecimiento de capacidades docentes y el impacto territorial como pilares de esta nueva etapa.
Formar para transformar los aprendizajes
El desarrollo profesional docente es el eje desde el cual se espera impactar directamente en el aprendizaje de los estudiantes. El programa considera diversas acciones formativas certificadas que luego deben trasladarse a las aulas. Según Pablo Camus, “principalmente, cuando se quieren producir impacto en el desarrollo de los aprendizajes, hay que abordarlo primero desde el enfoque formativo“.
Una de las metodologías clave es la creación de proyectos sociocientíficos en los que los estudiantes investigan y comunican resultados a sus comunidades. “Los niños, niñas y jóvenes le muestran a la comunidad cómo ellos han ido aprendiendo, cómo han ido adquiriendo estos aprendizajes y además se comprometen a esa difusión de ese logro de aprendizaje“.
Ciencia con los pies en el territorio
El enfoque territorial es uno de los distintivos del ICEC. El programa busca vincular los contenidos de ciencia con los desafíos concretos de cada comunidad escolar. “Hay una serie de elementos que se circunscriben en problemáticas locales y territoriales, que son puestos al centro de la ocupación del programa”.
Esto permite desarrollar aprendizajes significativos y socialmente relevantes. “El programa conecta con la comunidad haciendo conciencia, teniendo una mirada crítica, que es una habilidad del siglo XXI que docentes y niños tienen que desarrollar dentro del propio currículo”.
La universidad como puente educativo
La Universidad de Antofagasta cumple un rol clave como ejecutora del programa en la macrozona norte, articulando a las comunidades escolares con las políticas públicas impulsadas desde el Mineduc. “La Universidad de Antofagasta eventualmente termina siendo la ejecutora de este programa ministerial, asumiendo una corresponsabilidad con el ministerio en torno a la instalación de capacidades docentes“.
Este vínculo permite también pensar la educación desde un enfoque sostenible y contextualizado. “El rol que juega la universidad como organismo intermedio de la sociedad es justamente eso, ser el puente entre las políticas ministeriales y las comunidades escolares, pero al mismo tiempo pensando el territorio de una manera sostenible“.
Continuidad y comunidades que perduran
Uno de los aspectos más valorados del ICEC ha sido su permanencia y evolución, incluso en contextos adversos como la pandemia. Para Camus, esta continuidad ha sido clave: “ICEC ha sido un programa que ha permanecido en el tiempo, independiente de los vaivenes políticos de las políticas públicas educativas“.
La instalación de comunidades de aprendizaje ha sido uno de los legados más sólidos. “Finalmente estos proyectos lo que hacen es vincular a nuestros docentes entre sí y cuando ellos se conectan, es difícil romper esa conexión“.
Convocatoria y proyección docente
La convocatoria de docentes se realiza en articulación con el Ministerio de Educación, priorizando la participación de profesores de toda la macrozona norte. “En conjunto con el Ministerio se va convocando a la población docente, se les va invitando y generando las condiciones para que entren a este espacio ICEC“.
El programa espera intervenir a más de 400 educadores, aunque existe proyección para ampliar esa cifra. “Por lo general, son más de cuatrocientos docentes los que seguramente van a ser intervenidos; si logramos subir la escala de participación y la escala de impacto, genial”.



