La actualización de la línea de pobreza revela una realidad más cruda y urgente, donde el 43,5% de la infancia en La Araucanía vive en situación de pobreza
El Observatorio Niñez Colunga presentó un preocupante análisis basado en el modelo propuesto por la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza en Chile, el cual revela que 1 de cada 3 niñas y niños vive en situación de pobreza por ingresos. Esta cifra representa tres veces más que la estimación oficial vigente, que actualmente se sitúa en un 10,5%.
El estudio, elaborado a partir de los datos de la Encuesta CASEN 2022, demuestra que la medición actual subestima gravemente la pobreza infantil. Los cinco escenarios analizados por la Comisión incluyen actualizaciones clave como una “Canasta Saludable” —que elimina más del 50% de alimentos ultraprocesados—, mejoras en el cálculo del costo real de la vivienda, y un reajuste en los ingresos disponibles en los hogares.
“No se trata de exigir más, sino de medir mejor. Estamos considerando datos actualizados sobre el costo real de la vida y cómo viven hoy las familias en Chile”, enfatizó Paloma Del Villar, directora del Observatorio Niñez.
Desigualdad territorial y grupos más vulnerables
El informe evidencia que la niñez está sobrerrepresentada en los hogares pobres. Mientras el 19,7% de los adultos vive en pobreza según el escenario más completo, el 31,1% de niñas y niños enfrenta esta realidad. En grupos específicos —como niñez migrante, hogares monoparentales o zonas rurales— las cifras superan el 40%.
Las brechas territoriales también son alarmantes: La Araucanía lidera con un 43,5% de pobreza infantil, seguida por regiones del norte como Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama, que se sitúan entre un 30% y un 40%. La Región Metropolitana alcanza cerca del 30%.
“Estas cifras hacen mucho más sentido con lo que ya observábamos en terreno: inseguridad alimentaria, empleo informal, y hogares sin ingresos estables. La medición anterior no reflejaba esa realidad”, apuntó Del Villar.
Hacia una medición más honesta y políticas más eficaces
El estudio muestra que la disminución de la pobreza infantil entre 2017 y 2022 ha sido sobreestimada. Con la línea oficial, la reducción es del 23,4%; con la nueva metodología, apenas un 8%. Esta diferencia subraya la necesidad urgente de actualizar el diagnóstico, para implementar políticas públicas eficaces y sostenibles.
Desde el Observatorio sostienen que este cambio no implica que las condiciones hayan empeorado, sino que ahora se está mirando la pobreza con mayor honestidad y precisión. “La pobreza determina las trayectorias de vida. Tener mejores datos obliga al Estado a actuar con más responsabilidad“, insistió Del Villar.

El informe se alinea con los objetivos de la Política Nacional de Niñez y Adolescencia 2024–2032, que busca reducir sostenidamente la pobreza en hogares con niños, niñas y adolescentes. Para ello, se requiere una medición más realista, sensible y ajustada al Chile actual.
“La pobreza infantil es una amenaza directa al desarrollo del país. No hay crecimiento posible si el futuro de Chile —sus niñas y niños— está creciendo en condiciones que limitan su bienestar y amenazan su potencial”, concluyó la directora del Observatorio Niñez.



