Por Patricia Castillo Contreras, Presidenta Comisión de Mujeres CChC Calama
Cada Día Internacional de la Mujer nos invita a reflexionar sobre los avances alcanzados y, sobre todo, sobre los desafíos que aún tenemos por delante para construir una sociedad más equitativa.
En industrias como la construcción y la minería, históricamente masculinizadas, el progreso ha sido significativo en los últimos años, pero sabemos que aún queda mucho camino por recorrer.
En la Cámara Chilena de la Construcción Calama, creemos firmemente que el desarrollo sostenible de nuestros territorios requiere diversidad, talento y nuevas miradas. Y en ese sentido, la participación femenina no solo es una aspiración de justicia, sino también una necesidad estratégica para el crecimiento de nuestras industrias.
En la última década hemos sido testigos de cómo más mujeres se han incorporado a obras de construcción, faenas mineras, áreas técnicas y cargos de liderazgo. Hoy vemos mujeres operando maquinaria pesada, liderando equipos, dirigiendo proyectos y tomando decisiones estratégicas en empresas del sector. Cada uno de estos avances demuestra que el talento no tiene género.
Sin embargo, como gremio tenemos una responsabilidad adicional: seguir impulsando la participación femenina no solo en las empresas, sino también en los espacios de representación gremial.
Incorporar más mujeres a la gestión de nuestro gremio es fundamental para enriquecer la discusión, fortalecer la toma de decisiones y proyectar una industria más inclusiva.
Asimismo, uno de nuestros compromisos más importantes está puesto en las nuevas generaciones.
Queremos que más niñas y jóvenes de nuestros territorios puedan visualizar su futuro profesional en sectores como la construcción y la minería. Para ello, contamos con el programa “Construyo mi Futuro” que otorga herramientas a niñas y jóvenes de debemos trabajar de manera articulada con el sistema educativo, las empresas y las comunidades, generando oportunidades reales de formación, prácticas y empleos de calidad.
Cuando una niña puede imaginarse como ingeniera, operadora de equipos, jefa de obra o líder empresarial, estamos ampliando el horizonte de posibilidades para todo un territorio. Ese es el tipo de transformación que debemos impulsar con convicción.
Desde nuestro rol gremial seguiremos promoviendo iniciativas que fomenten la inserción femenina, el desarrollo de talento local y la generación de espacios laborales más inclusivos. Porque estamos convencidos de que una industria que abre oportunidades para más mujeres es también una industria más innovadora, más competitiva y preparada para los desafíos del futuro.
En este 8 de marzo reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo, literal y simbólicamente, una industria donde cada vez más mujeres puedan aportar con su talento, liderazgo y visión. Porque el futuro de la construcción y la minería también se escribe con manos de mujer.
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