El secretario de Estado defendió la disposición del Gobierno a conversar ajustes a la megarreforma, pero marcó un límite frente al bloqueo legislativo, vinculando el debate fiscal con inversión, empleo, responsabilidad pública y reactivación económica
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la disposición del Gobierno a conversar ajustes en la megarreforma económica, pero marcó un límite frente a lo que calificó como obstrucción legislativa, en medio del debate abierto tras el Informe de Finanzas Públicas y las tratativas con parlamentarios por cambios al proyecto.
Consultado por eventuales modificaciones en materias como invariabilidad tributaria, plazos, montos y crédito al empleo, el secretario de Estado sostuvo que el Ejecutivo mantendrá abierta la conversación política, aunque advirtió que esa apertura no implica paralizar la agenda económica del Gobierno.
“Siempre, siempre, siempre vamos a estar dispuestos a conversar, a hacer cambios, a hacer ajustes, atendiendo a distintas realidades. Las aprensiones de algunos parlamentarios de la oposición las hemos escuchado siempre, siempre hemos estado dispuestos a sentarnos a conversar, y eso no cambia. Lo que no vamos a aceptar nunca es la obstrucción, pero la conversación absolutamente”.
Informe fiscal y responsabilidad pública
Quiroz también buscó separar el alcance del Informe de Finanzas Públicas respecto del decreto fiscal que definirá los objetivos del Gobierno. En este sentido explicó que “Distingamos entre el informe de finanzas públicas y el decreto fiscal. El decreto fiscal es el que va a marcar nuestros objetivos. El informe de finanzas públicas, apegado estrictamente a lo que es la ley de responsabilidad fiscal, se limita a hacer las proyecciones, dado todo lo que existe hoy, sin especular, sin conjeturar si hay planes, si hay cambios hacia adelante”.
El ministro enfatizó que Hacienda debe cumplir una obligación legal, incluso cuando las cifras puedan tener efectos en la discusión política: “Yo tengo que cumplir un deber legal, y el deber legal es que el informe de finanzas públicas debe reflejar, a lo mejor de mi leal saber y entender, cuál es la verdad fiscal en Chile”.
Reactivación, inversión y empleo
El jefe de Hacienda vinculó el cuadro fiscal con la necesidad de reactivar la economía, impulsar inversión y generar empleo, especialmente entre jóvenes que enfrentan largos períodos de búsqueda laboral.
“Ahora que vemos estas cifras fiscales, me parece que pudiésemos adquirir la convicción de que es más importante que nunca reactivar la economía nacional. Es más importante que nunca que los jóvenes de 20 y 30 años, que pasan casi un año buscando empleo, encuentren empleo”.
En esa línea, defendió la importancia de entregar certeza a la inversión mediante herramientas como la invariabilidad tributaria, aunque insistió en que el Ejecutivo está disponible para revisar parámetros específicos durante la tramitación.
De esta forma, Quiroz fue enfático en señalar que “Nos parece que la invariabilidad sí es fundamental, sí es fundamental dar certeza hacia adelante. Las inversiones que se hagan en este período no están condicionando las políticas tributarias futuras. Pero, desde luego, a nivel paramétrico, que se puede cambiar una variable en una dirección o en otra, acentuar una más, aligerar una menos, esas conversaciones siempre, siempre, siempre van a estar disponibles”.
Julio como horizonte legislativo
Quiroz planteó que el Gobierno espera despachar la megarreforma durante julio, reforzando la idea de que existe espacio para conversar, pero dentro de plazos acotados. Para Hacienda, la urgencia económica no permite dilatar indefinidamente el trámite legislativo.
“Yo creo que el país no puede esperar. El país no puede esperar, tenemos que avanzar, podemos conversar muchísimo. Si el día tiene 24 horas, yo aquí trabajo a veces 16 horas al día, a veces más, llegamos a las 6 y media de la mañana a trabajar. Por lo pronto, el tiempo para conversar se mide en horas, no en días o semanas”, enfatizó el titualr de Hacienda.
La definición instala una señal política clara: el Ejecutivo buscará combinar negociación legislativa, ajustes tributarios y presión por resultados para sacar adelante una reforma que considera clave para reactivar la economía, fortalecer la inversión y ordenar el marco fiscal.
Presupuesto, deuda y cobros pendientes
Consultado por el endeudamiento y la próxima Ley de Presupuestos, el ministro señaló que el erario deberá estar financiado y ordenado, pero también anticipó que el Gobierno está explorando ingresos que, según indicó, no estaban siendo cobrados.
Uno de los ejemplos mencionados fue el Crédito con Aval del Estado, particularmente respecto de personas morosas con capacidad de pago, detallando que “Estamos cobrando el crédito del CAE, que estaba moroso, a la gente que puede pagar, a la gente que gana más de un millón y medio de pesos al mes, y eso genera ingresos que estimamos que podrían ser del orden de 300 millones de dólares”.
El ministro también apuntó a otros beneficios financiados por el Estado que deberán ser revisados bajo criterios de legalidad y responsabilidad fiscal. “No solo es más deuda, también es cobrar lo que se debe al Estado de Chile y ejercer las potestades que corresponden dentro de la legalidad”.
Contribuciones y preocupación municipal
En medio de las críticas de alcaldes por eventuales efectos de la reforma en los ingresos municipales, Quiroz aseguró que el Ejecutivo entregará certezas a los municipios, especialmente a las comunas con mayores necesidades.
“Quiero dar la absoluta certeza a todos los alcaldes de Chile, especialmente las comunas más necesitadas, que no van a verse afectados en sus ingresos por este concepto. Vamos a tener una reunión con un grupo de ellos y vamos a explicarles detalladamente nuestros números y vamos a aclarar cualquier duda que tengan”, afirmó la autoridad.
La discusión por contribuciones, compensaciones municipales, deuda pública y estímulos a la inversión se instaló como uno de los puntos sensibles de la agenda económica. Para Hacienda, el desafío será sostener una ecuación compleja: responsabilidad fiscal, reactivación económica, certezas tributarias y acuerdos políticos suficientes para avanzar en una reforma que ya enfrenta tensiones en el Congreso.



