La Escuela Mujer Sustentable cerró una nueva edición enfocada en estrategia comercial, comunicación de valor, liderazgo e innovación para participantes que ya habían completado una primera etapa y ahora buscan consolidar sus empresas
Cuarenta y nueve emprendedoras completaron la Escuela Mujer Sustentable Ventas con Impacto 2026, una formación orientada a mejorar las capacidades comerciales de negocios que buscan combinar crecimiento económico con resultados sociales y ambientales.
La iniciativa fue desarrollada por Mujer Sustentable y Emprediem, con el apoyo de Corfo Metropolitano y Banco Bci. A diferencia de una capacitación inicial, esta edición reunió a participantes que ya habían formado parte del programa y decidieron continuar su proceso para llevar sus negocios a una nueva etapa de desarrollo.
La formación abordó metodologías de ventas, estrategia comercial, comunicación de valor, liderazgo, innovación y modelos de negocio sostenibles. La ceremonia de cierre se realizó el 9 de julio en el espacio Bci Nace, ubicado en el Mercado Urbano Tobalaba, MUT.
Vender para sostener el impacto
El programa puso el foco en uno de los principales desafíos de los emprendimientos con propósito: convertir una propuesta social o ambiental en un negocio capaz de generar ingresos, captar clientes y mantenerse en el tiempo.
Cata Droguett, fundadora de Mujer Sustentable, sostuvo que el desafío ya no consiste solamente en aumentar la participación femenina en el emprendimiento, sino en entregar condiciones para que esos negocios puedan crecer.
“Las ventas son una herramienta de transformación porque permiten que las buenas ideas lleguen más lejos, generen empleo, impacto y nuevas oportunidades para otras mujeres”, afirmó.
La formación también trabajó la capacidad de comunicar el valor de los productos y servicios, construir relaciones duraderas con los clientes y utilizar la sostenibilidad como un elemento diferenciador dentro de la estrategia comercial.
Sebastián Rodríguez Undurraga, socio y gerente general de Emprediem, planteó que los emprendimientos con impacto suelen concentrar sus esfuerzos en sus objetivos sociales o ambientales, dejando en un segundo plano la sostenibilidad económica.
“Este programa busca conectar ambos mundos, demostrando que en la medida que más venden, más impacto social o medioambiental generan”, señaló. El ejecutivo agregó que las ventas deben entenderse como un proceso de construcción de confianza con los clientes.
Una segunda etapa para crecer
Uno de los elementos diferenciadores de esta edición fue la continuidad del proceso formativo. Las participantes ya habían completado una primera experiencia en la Escuela Mujer Sustentable y regresaron para profundizar sus conocimientos y enfrentar desafíos vinculados con el crecimiento comercial.
El objetivo no fue enseñar a crear un emprendimiento desde cero, sino fortalecer negocios que ya se encuentran operando y necesitan ordenar su estrategia, mejorar su oferta, ampliar sus mercados y avanzar hacia una mayor estabilidad.
Ben-Hur Leyton, director regional de Corfo Metropolitano, destacó que el acompañamiento público debe extenderse más allá de las primeras etapas del emprendimiento.
“No basta con emprender; el desafío es crecer, acceder a nuevos mercados, generar ventas y consolidar empresas sostenibles en el tiempo”, afirmó. A su juicio, la escuela entrega capacidades que fortalecen el liderazgo femenino, la innovación y el desarrollo económico con impacto.
Banco Bci apoyó la iniciativa mediante su plataforma de emprendimiento y puso a disposición el espacio Bci Nace MUT para la ceremonia, las actividades formativas y la vinculación entre las participantes.
Gonzalo Soto, líder de Emprendimiento, Proyectos y Ecosistema de Bci, señaló que el acompañamiento empresarial debe ir más allá de la oferta financiera e incorporar capacitación, redes de colaboración y espacios para conectar negocios.
El desafío después de la capacitación
La jornada de cierre incluyó la entrega de diplomas y una instancia de networking con representantes del ecosistema de emprendimiento, innovación, sostenibilidad, empresas e instituciones públicas.
El término de la escuela marca el cierre de la etapa formativa, pero el resultado del programa dependerá de la capacidad de las participantes para aplicar las herramientas adquiridas, fortalecer su cartera de clientes y mejorar la sostenibilidad económica de sus negocios.
El comunicado no entrega antecedentes sobre variaciones en ventas, nuevos contratos, empleos creados o mercados alcanzados durante el proceso. La medición de esos resultados será necesaria para conocer si la formación logra traducirse en empresas más competitivas y con mayor capacidad de ampliar su impacto.



