El transporte de carga acusa un golpe directo en sus costos tras el incremento del diésel y advierte efectos en tarifas, logística y precios finales si no hay medidas inmediatas
El alza en el precio de los combustibles volvió a encender las alertas en el transporte de carga, uno de los sectores más sensibles para el funcionamiento de la economía chilena. Los gremios advierten que el incremento del diésel está golpeando directamente su estructura de costos, mientras que la falta de medidas concretas abre un escenario complejo para la cadena de abastecimiento nacional.
A través de una declaración conjunta, organizaciones que agrupan a pequeños, medianos y grandes transportistas manifestaron su rechazo a nuevos incrementos. “Expresamos el más enérgico rechazo a cualquier nuevo aumento de precio al combustible, que es el motor que mueve a la nación”, señalaron, enfatizando que el impacto ya se está reflejando en la operación diaria del sector.
Según detallan, hace tres semanas se concretó una subida superior al 65% en el precio del diésel, lo que implicó un incremento cercano a $580 por litro. “Esto ha provocado graves complicaciones en la logística y distribución nacional”, advierten, agregando que el efecto directo ha sido un aumento superior al 25% en las tarifas de transporte .
Presión sobre tarifas y cadena productiva
El impacto no se limita al transporte. Los mayores costos comienzan a trasladarse hacia toda la cadena productiva, desde proveedores hasta consumidores, con efectos potenciales en los precios finales de bienes y servicios.
En ese punto, los gremios cuestionan la falta de acciones por parte de las autoridades. “No se observa un decidido y proactivo llamado oficial hacia los generadores de carga para que estos aumentos se traspasen a las tarifas”, sostienen, subrayando que la carga financiera está recayendo principalmente en las empresas de transporte.
Advertencia al Gobierno
El tono del comunicado marca un punto de inflexión en la relación con el Ejecutivo. Los transportistas exigen respuestas claras y medidas inmediatas para contener nuevas alzas, mientras que advierten posibles acciones si no se atienden sus demandas.
“De no existir respuestas claras y concretas a nuestros planteamientos, se traspasen los mayores costos y se frenen de inmediato nuevas alzas de los combustibles, habrá consecuencias”, indica la declaración .
A esto se suma la voz del presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC), Sergio Pérez, quien sostuvo: “Esperamos que el Presidente tome nota de la situación y use todo lo que sea posible para que el valor del combustible se mantenga”, reforzando la urgencia de una intervención política.
Nuevas alzas en el horizonte
El escenario podría agravarse en los próximos días. Proyecciones anticipan nuevos incrementos en los combustibles. Se estima que las bencinas podrían subir cerca de $36,5 por litro y el diésel alrededor de $63 adicionales, lo que profundizaría el impacto en la logística y en los costos de distribución a nivel nacional .
El conflicto deja de ser sectorial. Lo que está en juego es la estabilidad del sistema de abastecimiento del país, mientras que la respuesta del Gobierno será clave para evitar efectos en cadena sobre la economía real y el costo de vida de las personas.



