Empresas podrán implementar procesos digitales para gestionar derechos de acceso, corrección y eliminación de datos personales, en cumplimiento con la nueva Ley 21.719
La Ley 21.719 de Protección de Datos Personales, que entrará en vigencia el 1 de diciembre de 2026, obliga a las organizaciones a modificar la forma en que recopilan, almacenan y gestionan la información de las personas. Su cumplimiento será obligatorio para empresas de todos los sectores, con sanciones que pueden llegar a 60.000 UTM.
En este contexto, Alaya Digital Solutions presentó AlayIA Trust, una solución tecnológica respaldada por OneTrust, que permite a las compañías implementar los procesos necesarios para que clientes, proveedores y trabajadores ejerzan sus derechos de acceso, corrección o eliminación de datos de manera digital.
Una herramienta para cumplir con la nueva normativa
La plataforma integra inteligencia artificial para gestionar solicitudes y automatizar procesos de cumplimiento. OneTrust, socio estratégico de Alaya en esta iniciativa, es líder mundial en trust intelligence y provee soluciones de privacidad, seguridad, gobernanza de datos y cumplimiento normativo a más de 14.000 organizaciones a nivel global, incluyendo a la mitad de las Global 2000.

Según Luis Sepúlveda, CEO de Alaya Digital Solutions, la adaptación a la Ley 21.719 es un desafío que va más allá del cumplimiento legal: “Es una inversión en reputación, confianza y seguridad que puede transformarse en una ventaja competitiva. Quedarse atrás implica riesgos para la base de clientes y el negocio completo, especialmente en sectores como banca, salud, seguros y finanzas”.
La empresa, con más de 20 años en el mercado, ha desarrollado soluciones digitales para industrias como finanzas, retail, minería, energía, manufactura y agricultura. Su experiencia permite implementar mecanismos adaptados a cada sector, optimizando procesos y reduciendo riesgos de incumplimiento.
Diagnóstico, plan de acción y capacitación
El funcionamiento de AlayIA Trust parte con un diagnóstico del manejo de datos personales en la compañía, identificando brechas frente a la normativa. A partir de ese análisis, se diseña un plan de acción legal, operativo y tecnológico, implementado en etapas para facilitar la transición.
Sepúlveda destaca que la solución incluye asesoramiento legal durante todo el proceso y capacitación para los equipos internos: “Es clave que las personas encargadas de la gestión de datos conozcan las obligaciones legales y estén preparadas para actuar ante incidentes”.
La Ley 21.719 introduce nuevas obligaciones, como la gestión de consentimientos y la habilitación de canales claros para el ejercicio de derechos por parte de titulares de datos. Su incumplimiento no solo implica multas millonarias, sino también el riesgo de pérdida de confianza de clientes e inversionistas.
El ejecutivo advierte que, aunque la entrada en vigencia parece lejana, el tiempo para la adecuación es limitado: “Abordar este tema ahora permite una transición ordenada y segura, minimizando fricciones internas y riesgos de filtraciones o mal uso de información”.
Con esta propuesta, Alaya Digital Solutions busca posicionarse como un actor clave en la transformación digital y regulatoria del país, facilitando la adaptación empresarial a un marco legal que transformará la forma en que se protegen los datos personales en Chile.



