Tras años de rechazar una nueva candidatura, la expresidenta dejó abierta por primera vez la posibilidad de volver a La Moneda. Su respuesta en TVU coincide con su regreso activo a la política tras cerrar su opción en Naciones Unidas
Michelle Bachelet volvió a instalar su nombre en el escenario presidencial después de años de rechazar cualquier posibilidad de regresar a La Moneda. Durante una entrevista con Paulina Astroza en TVU, la exmandataria fue consultada directamente sobre una eventual tercera candidatura y, esta vez, su respuesta estuvo lejos de las negativas que había sostenido hasta ahora: “Yo creo que sí… yo creo que sí”.
La frase no constituye una proclamación ni adelanta una decisión para 2029, pero modifica una posición que Bachelet mantuvo con claridad durante buena parte de la última década. En distintas oportunidades descartó regresar a la Presidencia e incluso argumentó que la democracia necesitaba renovar liderazgos. Ahora, tras cerrar su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas y retomar una participación más activa en la política chilena, dejó esa posibilidad abierta.
El cambio resulta especialmente visible al comparar sus palabras actuales con lo que decía solo algunos años atrás. En 2020, mientras encabezaba la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, respondió tajantemente ante la posibilidad de buscar un tercer período: “¿Cómo lo digo? ¿En diplomático? ¿O lo digo en chileno? Sobre mi cadáver”. En esa misma ocasión sostuvo que “la democracia exige nuevas caras” y cuestionó que la falta de otros liderazgos terminara convirtiéndola nuevamente en alternativa presidencial.
Un regreso que comenzó tras cerrar su etapa en la ONU
La posición se mantuvo durante los años siguientes. En 2023, nuevamente consultada sobre una candidatura, Bachelet señaló que “por ningún motivo” volvería a competir y agregó que “dos veces es suficiente”. Un año después, cuando su nombre comenzó a circular otra vez entre sectores del entonces oficialismo, insistió en que no estaba disponible y respondió que una nueva postulación estaba “descartada”.
Ese escenario comenzó a cambiar después de septiembre, cuando puso término a su carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas tras no conseguir los apoyos necesarios dentro del Consejo de Seguridad. Al comunicar su decisión señaló que “el liderazgo no es solo saber cuándo avanzar. Es también saber cuándo desistir para que el proceso siga su curso”, cerrando una apuesta internacional que concentró buena parte de su actividad durante los últimos meses.
Su retorno a Chile, sin embargo, no estuvo acompañado de un alejamiento de la vida pública. Apenas días después, durante un acto realizado en La Pintana con dirigentes y representantes de distintos sectores de la oposición, Bachelet despejó cualquier duda sobre su disposición a continuar interviniendo en política. “¿Y quiénes pensaban que después de esto me iba a ir para la casa? Les tengo una mala noticia. Esto no va a pasar”, afirmó ante los asistentes.
La expresidenta complementó esa definición señalando que seguiría “aportando, trabajando y apoyando a Chile” y puso especial énfasis en la necesidad de reconstruir espacios de entendimiento entre las fuerzas opositoras. “Necesitamos encontrarnos, escucharnos y trabajar juntos, porque solo con unidad podemos ofrecerle al país una alternativa que responda a sus necesidades”, planteó en esa oportunidad.
De una negativa cerrada a una posibilidad abierta
Desde entonces, Bachelet comenzó a recuperar presencia en la agenda política nacional y a intervenir en debates que exceden su trayectoria internacional. Esa mayor exposición entrega un contexto distinto a la respuesta que ahora dio en TVU, porque el “yo creo que sí” aparece después de varias señales destinadas a confirmar que seguirá participando activamente de la discusión pública.
La diferencia con sus respuestas anteriores es relevante. Durante años, Bachelet no solo descartó personalmente una tercera candidatura, sino que defendió la necesidad de abrir espacio a nuevos liderazgos. La entrevista con TVU no significa que esa reflexión haya desaparecido ni permite afirmar que ya exista una decisión electoral, aunque muestra que la exmandataria dejó de cerrar anticipadamente esa alternativa.
Todavía faltan tres años para la elección presidencial de 2029 y no existe hasta ahora una definición formal respecto de una eventual candidatura, una estructura política que la respalde o un proceso de proclamación. Lo que cambió es el punto de partida: después de responder durante años con negativas categóricas, Michelle Bachelet admite por primera vez que volver a competir por La Moneda es una posibilidad que está dispuesta a considerar.
Revisa la entrevista realizada por el programa “De La Región al Mundo” de TVU



