El Diputado Repúblicano defendió el proyecto de reconstrucción, mientras diputados de oposición advierten riesgos fiscales, retrocesos ambientales y bajo impacto en crecimiento, tensionando su tramitación en el Congreso en medio de un debate sobre el modelo económico del país
El ingreso del proyecto de reconstrucción al Congreso abrió una disputa que trasciende lo técnico y se instala en el plano político. Mientras el oficialismo lo presenta como una herramienta para reactivar inversión y empleo, desde la oposición lo califican como una “megarreforma” con efectos regresivos.
En ese cruce, el diputado Agustín Romero (Partido Republicano), presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, asumió un rol central en su defensa, instalando la iniciativa como una definición sobre el modelo de desarrollo, mientras el crecimiento económico vuelve a ocupar el centro de la discusión legislativa.
“Estamos bien exigidos en tiempo”, reconoció Romero, aludiendo a la urgencia de 15 días para despachar la iniciativa. Pero más allá del calendario, el parlamentario insistió en el fondo del debate. “Esta es una reforma que le quita plata al gasto político, pero que le entrega la posibilidad de tener trabajo e inversión a los chilenos”, afirmó.
Crecimiento versus recaudación
El eje del debate está en la capacidad real de la iniciativa para generar crecimiento. Romero descartó promesas categóricas. “Ninguna reforma puede garantizar algo”, sostuvo, en respuesta a críticas que cuestionan el impacto de las medidas.
En su defensa, planteó que el foco está en crear condiciones para la inversión. “Las medidas van dirigidas precisamente a la creación de empleo, generación de crecimiento y aumento en la inversión”, afirmó. En esa lógica, la reforma tributaria se presenta como un incentivo a la actividad económica, mientras la apuesta es ampliar la base tributaria a partir de mayor dinamismo.
Pero desde la oposición el cuestionamiento es más estructural. El diputado Daniel Manouchehri sostuvo que “el proyecto dice una cosa y hace otra: solo uno de los 33 artículos se refiere a damnificados”, poniendo en duda el foco real de la iniciativa. A ello sumó una crítica de fondo: calificó la propuesta como “la ley de los súper ricos”, advirtiendo que podría significar transferencias millonarias hacia los sectores de mayores ingresos sin garantías de empleo o crecimiento.
Medio ambiente y efectos territoriales
Las críticas también se concentran en aspectos estructurales. El diputado Jaime Mulet advirtió sobre posibles retrocesos en regulación ambiental. “No vamos a relajar sanciones ni retroceder en la protección del medio ambiente”, sostuvo, marcando una línea en la discusión.
Mulet también cuestionó la rebaja de contribuciones. “No me gusta la rebaja de contribuciones a la gente rica”, afirmó, advirtiendo efectos sobre los municipios. En ese punto, la iniciativa comienza a ser cuestionada por su impacto territorial, mientras la discusión fiscal se conecta con consecuencias concretas en el financiamiento comunal.
Estado, inversión y cambio de enfoque
Desde el oficialismo, la defensa se sostiene en un cambio de lógica económica. Romero lo sintetizó con una frase directa: “Preferimos sacarle plata al Estado y entregarle trabajo a los chilenos”. Su planteamiento apunta a reducir el peso del gasto público y fortalecer la inversión privada.
El diputado también vinculó el debate con el desempeño reciente de la economía. Bajo esa mirada, el crecimiento económico se instala como condición para mejorar los ingresos fiscales, mientras la política tributaria se redefine como una herramienta pro inversión.
Pymes y base productiva
El tratamiento de las pymes es otro punto en discusión. Romero respaldó la mantención de la tasa de 12,5%, pero planteó un objetivo más amplio. “Ojalá las pymes pagaran impuesto normal, porque significaría que son grandes empresas”, afirmó.
Al mismo tiempo, cuestionó distorsiones en su operación. En ese ámbito, el debate económico incorpora el rol de las pymes como motor de crecimiento, mientras la discusión tributaria busca corregir trabas que afectan su desarrollo.



