Por Esteban Valenzuela, académico de la Universidad de Concepción y Fernando Olave, ingeniero forestal (CONAF)
La maravillosa palma chilena logró, tras muchos años de trabajo de diversas administraciones de CONAF, el reconocimiento de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, por sus siglas en inglés).
Es un acuerdo internacional cuya creación fue impulsada por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), creado en 1973 al amparo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y que entró en vigor en 1975, siendo una convención vinculante para las 185 Partes que actualmente son signatarias.
En su origen fundacional, la Convención fue suscrita por Chile, transformándose así nuestro país en un país fundador y signatario de dicha Convención, habiendo cumplido desde entonces roles destacados y protagónicos, como lo demuestra haber presidido el Comité Permanente (Standing Committee), haber integrado y ejercido la representación regional de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe ante el Comité de Flora (Plants Committee), además de haber albergado la reunión del Comité de Flora (Pucón, 1997) y la XII Conferencia de las Partes (Santiago, 2002).
Para el cumplimiento de su objetivo, que es impedir que el comercio internacional de especímenes de especies de flora y fauna silvestres incluidas bajo su protección constituya una amenaza para su supervivencia, CITES cuenta con un mecanismo de aplicación global mediante la emisión de permisos y certificados de importación y exportación, los cuales permiten realizar la trazabilidad y el control eficaz del comercio internacional de especímenes, partes y derivados de las más de 40.000 especies de fauna y flora silvestres incluidas en sus apéndices.
Luego de largos años de trabajo, con ocasión de la celebración de la 27.ª Reunión del Comité de Flora de CITES, realizada en la ciudad de Ginebra (Suiza) en julio de 2024, la delegación de Chile presentó la propuesta que figura en el documento PC27 Doc. 34 para la inclusión de Jubaea chilensis (Molina) Baill., de nombre común palma chilena, en el Apéndice I de la Convención, especie endémica de nuestro país.
La propuesta de Chile, que contó con el apoyo del Ministerio de Agricultura, fue elaborada en conjunto por las autoridades administrativa y científica de flora de Chile ante CITES, considerando para ello los requisitos para la inclusión de especies en el Apéndice I establecidos en el artículo II, numeral 1, del texto de la Convención y el criterio A que figura en el Anexo 1 de la Resolución Conf. 9.24 (Rev. CoP16), en cuanto a la clasificación oficial de amenaza de la especie y la existencia de comercio internacional como un factor principal de amenaza para su supervivencia.
Posteriormente, la Secretaría de CITES, en el documento de trabajo CoP20 Doc. 114.1, sobre evaluación de las propuestas de enmienda a los Apéndices I y II, recomendó a las Partes adoptar la propuesta presentada por Chile (documento CoP20 Prop. 41), respecto de incorporar la especie Jubaea chilensis (palma chilena) al Apéndice I de la Convención.
Los antecedentes considerados por las autoridades administrativa y científica de Chile ante CITES para la elaboración de la propuesta de inclusión de la palma chilena están documentados en la propuesta CoP20 Prop. 41 y, a modo de resumen, incluyen:
- Los antecedentes biológicos de la especie.
- Su ecología.
- Su estado de conservación.
- La fragmentación de su hábitat.
- La reducción de la distribución de la especie debido a amenazas como el cambio de uso de suelo (agricultura, silvicultura, urbanización) y el tiempo requerido para la producción de semillas (30 a 60 años).
Son aspectos que dificultan su reproducción y exponen a la especie a amenazas por un largo período debido a la extracción de semillas para el comercio nacional e internacional de plantas, semillas y frutos, siendo estos factores de amenaza para la supervivencia de la especie, dado el consecuente aumento de la demanda y, por ende, del precio, al verificarse un prolífico comercio internacional, principalmente hacia el mercado asiático.
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