La Estrategia Nacional CTCI 2026 suma una mirada humanista al debate sobre inteligencia artificial, trabajo, energía y desarrollo territorial, con foco en políticas públicas capaces de anticipar cambios sociales y productivos actuales en Chile
El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo presentó al cardenal Fernando Chomalí los principales alcances de la Estrategia Nacional CTCI 2026, en una señal que busca ampliar el debate sobre innovación más allá de la ciencia, la productividad y la tecnología.
El encuentro fue encabezado por Silvia Díaz, presidenta del Consejo CTCI, junto a Katherine Villarroel, directora ejecutiva del organismo, y contó con la participación de los consejeros Valentina Quiroga, María Luisa Méndez y Jorge Katz.
La presentación al Arzobispo de Santiago se produce luego de que la estrategia fuera entregada oficialmente al Presidente José Antonio Kast a fines de mayo, abriendo una etapa donde sus definiciones deberán dialogar con la implementación de políticas públicas en Chile y con las decisiones que marcarán el desarrollo de largo plazo.
Innovación con mirada ética para Chile
La Estrategia Nacional CTCI 2026 fue elaborada durante cuatro años mediante un proceso participativo que reunió a representantes del mundo científico, académico, empresarial, social y público de distintas zonas del país. Ese recorrido explica por qué el documento no se limita a proponer capacidades técnicas, sino que plantea una mirada estratégica sobre cómo Chile debe prepararse frente a cambios que ya están afectando el empleo, la productividad, la formación de capital humano y la sostenibilidad en el desarrollo económico.
Durante la reunión se abordaron materias como el uso de inteligencia artificial en Chile, la transformación del mundo del trabajo, los cambios demográficos, la transición energética y la necesidad de fortalecer capacidades institucionales ante procesos cada vez más complejos.
El cardenal Fernando Chomalí valoró el sentido integral de la propuesta, enfatizando que “el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo busca vincular la ciencia y la técnica con las humanidades. Se da cuenta de que el corazón de la vida son las personas y la vida comunitaria, y la pregunta es cómo hacer políticas públicas que apunten a un desarrollo integral de la humanidad”.
Ciencia, Estado y liderazgo público
El Consejo CTCI cumple un rol estratégico como organismo autónomo y transversal del Estado, encargado de asesorar directamente a la Presidencia de la República en materias de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación para el desarrollo sostenible.
Su trabajo se vincula con el liderazgo en el sector público en Chile, porque ofrece orientaciones de largo plazo en áreas donde las decisiones suelen superar un periodo de gobierno y requieren coordinación entre Estado, academia, empresas y territorios.
El Arzobispo de Santiago también destacó la calidad del debate y la composición del Consejo, explicando que “Quedé gratamente impresionado por el nivel del debate y por la calidad de los consejeros. Son personas con altas competencias profesionales y experiencia tanto en el servicio público como en el privado, lo que le entrega una gran posibilidad al Presidente de contar con orientaciones que tengan impacto en la vida de las personas”.
Desde el Consejo, Silvia Díaz explicó que la reunión con Chomalí forma parte de un llamado más amplio a articular actores del ecosistema CTCI, detallando que “El encuentro con el cardenal Chomalí es muy significativo dentro de nuestro propósito de hacer un llamado de articulación a distintos actores del ecosistema, en esta oportunidad desde un enfoque que vincula nuestra Estrategia de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación con la filosofía y las humanidades”.
El directivo agregó que “Nos ha parecido especialmente significativa la publicación de la encíclica Magnifica Humanitas y al leerla, encontramos resonancias profundas con preguntas que desde el Consejo, junto al Ecosistema de CTCI, nos hemos venido haciendo sobre cómo orientar las capacidades de la CTCI con los desafíos de nuestro tiempo”.
Desarrollo territorial y responsabilidad pública
La discusión también se vincula con la inversión en sectores estratégicos en Chile, especialmente cuando el país busca avanzar en nuevas capacidades productivas, mayor sofisticación tecnológica y fortalecimiento del desarrollo regional. La agenda presentada al cardenal Chomalí apunta a incorporar una dimensión ética a esas definiciones, para evitar que la modernización avance desconectada de los impactos sociales, culturales y territoriales que produce.
Ese enfoque cobra especial importancia para el desarrollo territorial en Chile, porque los efectos de la innovación, la transición energética y la digitalización de procesos empresariales no se distribuyen de manera pareja entre regiones, sectores productivos y comunidades.
La Estrategia Nacional CTCI 2026 busca aportar una mirada de largo plazo para que ciencia, tecnología, conocimiento e innovación se conecten con decisiones públicas, capacidades locales y nuevas oportunidades de desarrollo.
Una agenda que deberá traducirse en decisiones
El siguiente paso será profundizar una macro agenda de reflexión ética junto a nuevos actores del mundo filosófico, humanista, científico y social. Para el Consejo CTCI, el desafío será que la Estrategia Nacional CTCI 2026 no quede solo como una hoja de ruta técnica, sino que logre incidir en políticas públicas, presupuestos, prioridades institucionales y mecanismos de coordinación entre el Gobierno, las regiones, la academia y el sector privado.
La Estrategia Nacional CTCI 2026 entra así en una etapa decisiva: convertir conocimiento en desarrollo con impacto real en la vida de las personas. En un país que enfrenta cambios acelerados por la inteligencia artificial, la transición energética y la transformación del empleo, la pregunta de fondo será bajo qué criterios decide innovar Chile y a quiénes incorpora en ese proceso.



