La iniciativa apunta a enfrentar brechas en el acceso a salud en regiones, proponiendo medidas para mejorar la distribución de profesionales y generar condiciones que permitan sostener la formación clínica en el sistema público.
La Sala del Senado aprobó por unanimidad dos proyectos de acuerdo orientados a enfrentar brechas estructurales en el sistema de salud, con foco en la formación de médicos especialistas y en el apoyo a internos de medicina, en momentos que las listas de espera evidencian limitaciones persistentes en la capacidad del sistema público y la distribución territorial de profesionales se mantiene altamente concentrada.
El primero de los proyectos solicita al Ejecutivo implementar una estrategia de formación de especialistas médicos adaptada a las zonas extremas del país, incorporando medidas para mejorar el acceso, financiamiento y permanencia en regiones, lo que configura una intervención sobre la base estructural del déficit de especialistas y refuerza la necesidad de políticas diferenciadas según territorio.
Concentración de especialistas y presión regional
El texto aprobado advierte que los especialistas y subespecialistas médicos se concentran principalmente en la Región Metropolitana, Valparaíso y Biobío, en desmedro de otras zonas del país, especialmente aquellas con menor población, lo que genera brechas significativas en el acceso a atención especializada y limita la capacidad de respuesta en regiones extremas.
Asimismo, se plantea que las estrategias implementadas hasta ahora no han logrado resolver el problema, señalando que “las estrategias tradicionales implementadas hasta el momento no han solucionado el problema de falta de especialistas médicos”, junto con advertir que la contratación de profesionales de forma parcial no logra resolver la demanda acumulada en el sistema.
Formación, financiamiento y permanencia
La propuesta considera avanzar en un plan que incorpore mecanismos de registro de especialistas, transparencia en el acceso a la formación, nuevas fórmulas de financiamiento y medidas que permitan asegurar la permanencia de los profesionales en regiones, lo que apunta a ordenar la formación de capital humano en salud y fortalecer la planificación del sistema en el mediano y largo plazo.
En ese marco, se busca corregir una dinámica en la que especialistas se trasladan temporalmente a regiones, sin establecerse de manera permanente, lo que limita el impacto de las medidas en la reducción de listas de espera.
Apoyo a internos y condiciones de formación
El segundo proyecto aprobado solicita al Ejecutivo presentar una iniciativa legal que otorgue compensaciones no remuneracionales a licenciados en medicina que realizan su internado clínico obligatorio, reconociendo el rol que cumplen en la atención de salud. Esta medida busca mejorar las condiciones de formación en el sistema público y permitir que los estudiantes puedan solventar gastos asociados a su práctica profesional.
El texto plantea que “el internado en medicina es considerado un periodo de práctica profesional bajo supervisión de docentes y profesionales especializados”, subrayando que se trata de una etapa clave para integrar conocimientos clínicos y avanzar en la obtención del título de médico cirujano.
Una señal sobre brechas estructurales en salud
La aprobación de ambas iniciativas instala en la agenda pública la necesidad de abordar de manera estructural la formación y distribución de médicos en el país, en un contexto donde la presión por acceso a especialidades continúa en aumento, especialmente fuera de la zona central.
El debate también refleja un cambio de enfoque hacia políticas que no solo respondan a la contingencia, sino que busquen incidir en la formación de profesionales y en la sostenibilidad del sistema de salud en el tiempo.



