En Chile, los tiempos de espera para atenciones médicas en el sistema público alcanzan 353 días para consultas de especialidad y 449 días para cirugías, según cifras oficiales. Para los trabajadores del sector construcción, estos plazos son significativamente menores gracias al programa “Construye Tranquilo”, impulsado por la Fundación Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
Acceso oportuno a especialistas y cirugías
El programa, vigente desde hace más de 12 años, facilita el acceso de trabajadores y sus familias a especialistas y cirugías en tiempos considerablemente menores que los del sistema general, en centros médicos y clínicas privadas de alcance nacional. Además, los costos son inferiores a los valores tradicionales, lo que lo convierte en una alternativa de atención oportuna para quienes integran empresas socias de la CChC.
Reducción de tiempos de espera
El Gerente General de la Fundación CChC, Francisco Javier Novoa, destacó que “Construye Tranquilo refleja cómo, al trabajar en conjunto con las empresas socias, podemos ofrecer respuestas concretas al acceso oportuno a la salud”. Los resultados muestran una diferencia sustancial: consulta con especialista en 7 días promedio (98 % menos que en el sistema público) y cirugías en 45 días (90 % menos que los 449 días del sistema general).
Entre 2012 y 2024, el programa ha gestionado más de 11.500 cirugías y, sólo entre 2022 y 2024, 151.000 consultas con especialistas. Estos datos reflejan su alcance y el impacto en la salud de los trabajadores.
Cobertura y requisitos
“Construye Tranquilo” ofrece cobertura ambulatoria y hospitalaria por un costo mensual de $8.000 por beneficiario, permitiendo acceder a una red de clínicas y centros médicos privados. Para ser parte, el trabajador debe pertenecer a una empresa socia de la CChC, tener una renta imponible igual o inferior a $1.650.000 y estar afiliado a Fonasa (tramos B, C o D) o a una Isapre.
Las atenciones ambulatorias tienen copagos fijos y conocidos. En el caso de intervenciones quirúrgicas, programadas o de urgencia, el beneficiario paga un monto único de 2 UF, mientras que el programa cubre el resto de los gastos clínicos, incluyendo pre y post operatorios y un acompañamiento personalizado.
Impacto en la industria y familias
Novoa concluyó que “la salud no puede esperar” y que este modelo garantiza acceso rápido y de calidad a quienes más lo necesitan. La iniciativa también fortalece la fidelización y productividad en las empresas, generando un efecto positivo en toda la industria de la construcción.



