La respuesta preventiva contempla obras en cauces, maquinaria, monitoreo vial y planes de emergencia entre Atacama y Los Ríos. El Ejecutivo llamó a evitar zonas cordilleranas, bordes costeros y puntos expuestos a inundaciones durante los próximos días
El Gobierno declaró emergencia preventiva en diez regiones, desde Atacama hasta Los Ríos, ante el sistema frontal que afectará a una parte importante del país durante los próximos días. La medida estará vigente entre el 13 y el 21 de julio y considera el despliegue anticipado de organismos públicos, maquinaria y equipos de respuesta.
Como parte de esa preparación, el Presidente José Antonio Kast inspeccionó este martes los trabajos ejecutados en la Quebrada de Ramón, en la comuna de La Reina, uno de los sectores considerados críticos ante precipitaciones intensas, crecidas de cauces y eventuales inundaciones en la Región Metropolitana.
Emergencia preventiva y despliegue nacional
El operativo forma parte del Plan Invierno 2026 del Ministerio de Obras Públicas, que contempla una inversión de US$468 millones para conservación de rutas, limpieza de cauces y alcantarillas, despeje de nieve, vigilancia de infraestructura y respuesta frente a lluvias y nevazones.
El plan considera 154 contratos destinados a conservar más de 43 mil kilómetros de la red vial nacional, junto con el despliegue de cerca de 2.000 funcionarios y 1.300 máquinas. Los equipos serán redistribuidos hacia las zonas que presenten mayores riesgos a medida que avance el frente de mal tiempo.
La Dirección General de Concesiones instruyó además a las 33 empresas responsables de rutas entre Coquimbo y Los Lagos a reforzar sus planes de emergencia. La Superintendencia de Servicios Sanitarios solicitó medidas especiales a 53 compañías para proteger la continuidad del agua potable y la operación de más de 32 mil kilómetros de alcantarillado.
El Presidente estuvo acompañado por el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, y la directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, Alicia Cebrián. Ambos cargos se mantienen vigentes durante el actual despliegue gubernamental.
Quebrada de Ramón bajo vigilancia
Las labores en la Quebrada de Ramón comenzaron el 25 de junio y consideran una inversión superior a los $43 millones, con impacto directo sobre cerca de 20 mil habitantes de los sectores cercanos al cauce.
Los trabajos incluyen la limpieza y extracción de sedimentos desde siete decantadores ubicados dentro del Parque Padre Hurtado, en un tramo de 605 metros comprendido entre el Puente Emos y el puente Florencio Barrios.
La intervención busca recuperar la capacidad de contención de estas estructuras y facilitar el escurrimiento de las aguas. El contrato también contempla mantener una excavadora disponible en la alcantarilla de avenida Príncipe de Gales para responder ante obstrucciones o aumentos repentinos del caudal.
Kast afirmó que la estrategia del Ejecutivo ha privilegiado la anticipación, la coordinación entre servicios públicos y el desplazamiento de recursos antes de que las emergencias alcancen una mayor magnitud.
Autocuidado ante el frente de mal tiempo
El Mandatario insistió en que las capacidades institucionales deben ser acompañadas por medidas de prevención adoptadas por las propias familias.
“Nada más importante que el autocuidado. En esto tenemos que reiterarles a todas las personas que no se internen en zonas cordilleranas donde pudieran ver arriesgada su integridad física y que no se acerquen al borde costero si hay marejadas”, señaló.
También pidió mantener despejados los cursos de agua cercanos a las viviendas, revisar la situación de adultos mayores o personas que viven solas y disponer de un kit básico con agua, alimentos, medicamentos, iluminación y elementos de comunicación.
La directora de SENAPRED, Alicia Cebrián, indicó que se encuentra operativo el monitoreo institucional y llamó a la ciudadanía a seguir las instrucciones de las autoridades regionales, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informada mediante canales oficiales.
El sistema frontal será una primera prueba de alcance nacional para el Plan Invierno del Gobierno. Más allá del volumen de recursos anunciado, la evaluación dependerá de la coordinación con municipios, empresas concesionarias, compañías sanitarias y servicios regionales cuando las precipitaciones comiencen a afectar caminos, cauces y sectores habitados.



