Estudio de Grant Thornton Chile, basado en la opinión de 243 ejecutivas de empresas medianas y grandes, identifica las políticas y transformaciones culturales que consideran más urgentes para fortalecer la participación femenina y acelerar la paridad en liderazgo empresarial
La equidad de género en el mundo corporativo se ha instalado como una de las grandes conversaciones del liderazgo empresarial. Las políticas destinadas a reducir brechas estructurales y fortalecer la participación femenina en cargos de decisión comienzan a ocupar un lugar central en la agenda de las organizaciones.
Así lo muestra el estudio “Mujeres en los Negocios Chile 2026” de Grant Thornton Chile, que recogió la opinión de 243 mujeres ejecutivas con cargos de subgerente, gerente o directora en empresas medianas y grandes de los principales centros urbanos del país.
Los resultados permiten conocer, desde la experiencia directa de quienes toman decisiones, cuáles son las transformaciones que las propias líderes empresariales consideran más urgentes. La igualdad salarial y la flexibilidad laboral aparecen como las dos prioridades más relevantes para avanzar hacia una mayor equidad dentro de las organizaciones.
Igualdad salarial: la principal demanda
La investigación revela que la igualdad salarial entre hombres y mujeres se posiciona como la política más relevante para promover la equidad en las empresas, con un 23% de menciones espontáneas entre las ejecutivas consultadas.
La demanda también aparece como la medida más efectiva para incentivar el ingreso femenino al mercado laboral, alcanzando un 36% de apoyo entre las iniciativas destinadas a ampliar la participación de las mujeres en el trabajo.
El estudio muestra además que la transparencia salarial obligatoria es considerada una herramienta clave para acelerar la paridad en la alta dirección, concentrando un 49% de respaldo entre las medidas propuestas.
Flexibilidad laboral para ampliar oportunidades
La flexibilidad laboral se ubica como la segunda prioridad para las ejecutivas. Un 18% de las participantes la menciona espontáneamente como una política clave para promover la equidad dentro de las organizaciones.
Cuando se analizan las iniciativas más efectivas para aumentar la participación femenina, la flexibilidad horaria alcanza un 29% de apoyo, mientras que los modelos híbridos o esquemas flexibles garantizados concentran un 53% de respaldo como herramienta para acelerar la paridad.
Los resultados reflejan una percepción ampliamente compartida en el mundo laboral. La maternidad continúa teniendo un impacto significativo en la trayectoria profesional de muchas mujeres, especialmente en su acceso a posiciones de liderazgo.
Las políticas que priorizan las mujeres ejecutivas
El estudio permite identificar con claridad cuáles son las transformaciones que las ejecutivas consideran más urgentes para avanzar hacia una mayor equidad en el mundo corporativo.
Principales prioridades para avanzar en equidad de género en las empresas
| Política o cambio organizacional | % de ejecutivas que lo prioriza | Impacto esperado |
|---|---|---|
| Igualdad salarial entre hombres y mujeres | 23% | Reduce brechas estructurales y fortalece la permanencia femenina en las organizaciones |
| Transparencia salarial obligatoria | 49% | Acelera la paridad en cargos directivos y mejora la confianza organizacional |
| Flexibilidad horaria | 18% | Facilita la conciliación laboral y aumenta la participación femenina |
| Trabajo híbrido o esquemas flexibles garantizados | 53% | Identificado como el principal motor para acelerar la paridad |
| Educación en equidad de género | 9% | Promueve cambios culturales dentro de las organizaciones |
| Corresponsabilidad parental | 8% | Reduce la brecha en la distribución de cuidados |
| Paridad en cargos estratégicos | 7% | Fortalece la representación femenina en espacios de decisión |
Corresponsabilidad y cambios culturales
Más allá de las políticas organizacionales, el estudio evidencia la necesidad de transformaciones culturales más profundas dentro de las empresas.
Entre las menciones espontáneas aparecen mayor educación en equidad de género, corresponsabilidad efectiva entre padres y madres y mayor presencia femenina en cargos estratégicos, elementos que las ejecutivas consideran fundamentales para reducir las brechas existentes.
Asimismo, se plantean iniciativas como igualar los días de pre y postnatal entre hombres y mujeres y fortalecer las políticas de cuidado infantil, medidas que podrían contribuir a equilibrar la distribución de responsabilidades familiares.
El desafío del liderazgo empresarial
Los resultados muestran que la equidad de género no depende de una única política aislada, sino de un rediseño organizacional que combine reglas claras, incentivos adecuados y un cambio cultural impulsado desde la alta dirección.
La investigación también advierte que dos tercios de las ejecutivas señalan que sus empresas cuentan con iniciativas formales de equidad o diversidad, aunque muchas de ellas responden principalmente a exigencias regulatorias.
El desafío que plantean las líderes empresariales apunta a un cambio más profundo. Integrar la equidad de género como parte central del modelo de liderazgo y de la estrategia empresarial, entendiendo que la diversidad también fortalece la innovación, la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones.



