Estudio de Talento Digital e Ipsos advierte que la baja participación femenina en la industria TI no solo es un problema de equidad, sino una restricción directa a la innovación, la competitividad y el desarrollo económico del país
La brecha de género en la industria tecnológica dejó de ser solo un tema de equidad para convertirse en un factor que impacta directamente la productividad del país. Así lo plantea el estudio de Mejores Prácticas de Género en la Industria TI, presentado por Talento Digital para Chile junto a Ipsos, que identifica costos concretos en innovación y crecimiento económico asociados a la subrepresentación femenina.
El diagnóstico es claro: en Chile, las mujeres no superan el 30% de los empleos en tecnología, una cifra que refleja una brecha estructural persistente y que, más allá de lo laboral, limita la capacidad del país para aprovechar su capital humano en sectores estratégicos.
Una brecha que impacta productividad, innovación y empleo
El análisis presentado en el lanzamiento, que reunió a autoridades económicas y laborales, plantea que el problema no radica únicamente en el acceso, sino en las condiciones de desarrollo profesional dentro del sector. La evidencia muestra que la participación femenina disminuye progresivamente desde la formación hasta la inserción laboral, configurando un desbalance que afecta directamente la productividad.
El subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, advirtió que la subrepresentación femenina en la industria TI constituye una restricción al crecimiento económico, señalando que excluir a parte relevante del talento disponible implica perder capacidad de innovación y diversidad en la toma de decisiones.
Desde el ámbito laboral, el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, puso el foco en la dimensión más crítica del fenómeno: la situación de las mujeres jóvenes. “La cifra de desempleo femenino en Chile sigue siendo alta, pero cuando miramos a las mujeres menores a 25 años, la situación es aún más preocupante, superando el 20%”, afirmó, subrayando la urgencia de generar empleos de calidad en sectores dinámicos como el tecnológico.
Micro-fricciones y barreras invisibles en la trayectoria laboral
Uno de los aportes centrales del estudio es que identifica las causas de la brecha no como hechos aislados, sino como una acumulación de barreras a lo largo del tiempo. Entre ellas, se mencionan el acceso desigual a proyectos estratégicos, menor exposición a redes informales y procesos de evaluación poco claros.
Estas “micro-fricciones” configuran un entorno donde las oportunidades de desarrollo no se distribuyen de manera equitativa, generando un efecto acumulativo que termina por reducir la participación femenina en etapas clave de la carrera profesional.
La directora ejecutiva de Talento Digital para Chile, Jeannette Escudero, planteó que abordar este desafío requiere un cambio de enfoque: “Cerrar la brecha de género no es solo una agenda de equidad, sino una decisión estratégica de productividad”, destacando que incorporar más mujeres en la economía digital fortalece la innovación y mejora la competitividad.
El estudio también propone un conjunto de buenas prácticas orientadas a intervenir procesos críticos de gestión de talento, desde la selección hasta la promoción, con el objetivo de generar cambios estructurales sostenibles en el sector.
El desafío, plantean los expertos, no es solo aumentar la participación femenina, sino transformar las condiciones que hoy limitan su desarrollo. En ese marco, la discusión trasciende lo laboral y se instala en el centro del modelo productivo: cómo Chile construye su base de talento para competir en la economía digital.




