Nefuen y Grupo Hijuelas inauguraron una instalación de alta tecnología para procesar avellano europeo de Los Lagos y Los Ríos, fortaleciendo el desarrollo regional, la innovación productiva y la proyección exportadora del sur de Chile
Osorno se convirtió en escenario de un nuevo hito para la agroindustria chilena con la inauguración de la planta de procesamiento de avellano europeo más austral del mundo, impulsada por Nefuen y Grupo Hijuelas en el sector de Las Quemas, en la Región de Los Lagos.
La instalación permitirá procesar fruta proveniente de Los Lagos y Los Ríos, integrando en un mismo recinto etapas claves como recepción, lavado, secado, calibrado, craqueado, descascarado, selección final y preparación para exportación hacia mercados industriales de alta exigencia. El proyecto busca fortalecer el valor agregado desde el sur del país y consolidar a Chile como un actor relevante en la producción global de avellano europeo.
Durante la inauguración, Gaspar Goycoolea, presidente de Grupo Hijuelas, destacó que la planta no solo es la más austral del planeta, sino que también está considerada entre las instalaciones con mayor tecnología de punta a nivel mundial para este rubro. Según explicó, el proyecto es parte de un trabajo de más de 12 años orientado a consolidar el desarrollo agrícola de la región y generar nuevas oportunidades desde el mundo rural.
Tecnología para competir en mercados globales
El salto tecnológico responde a una exigencia concreta del mercado internacional. El avellano europeo no se comercializa únicamente en cáscara, sino que requiere procesos de descascarado, calibrado y certificación para cumplir con estándares de clientes industriales de alta exigencia.
En esa línea, Jorge Mohr, director de Nefuen y Grupo Hijuelas, explicó que la nueva infraestructura cambia la escala productiva de la operación. El ejecutivo recordó que hace ocho años tardaban meses en procesar lo que hoy pueden realizar en una mañana o en un solo turno de trabajo, reflejando el impacto directo de la inversión en eficiencia, calidad y capacidad de respuesta.
Por su parte, Juan Ignacio Goycoolea Sone, CEO de Grupo Hijuelas, sostuvo que este proyecto marca la entrada del grupo y de Nefuen a una etapa de la cadena en la que antes no participaban directamente: el procesamiento y comercialización de la fruta. A su juicio, la planta representa una nueva fase de crecimiento construida sobre resiliencia, innovación y aprendizaje colaborativo.
Desarrollo regional desde Osorno
La historia del avellano en Nefuen comenzó hace más de dos décadas, cuando la familia Mohr plantó sus primeros huertos en 2002. Luego, una gira tecnológica a España permitió abrir vínculos con especialistas internacionales en genética de la Oregon State University, fortaleciendo el desarrollo de estos cultivos en el sur de Chile.
Desde la mirada territorial, Jaime Bertin, alcalde de Osorno, valoró la instalación como un emprendimiento capaz de dinamizar la economía local, generar nuevas oportunidades productivas y proyectar a la comuna hacia mercados internacionales. En tanto, Francisco Cárcamo, seremi de Agricultura de Los Lagos, destacó que el avellano europeo representa una alternativa real de negocio para la región, en una zona que ya cuenta con reconocimiento en leche, carne y salmonicultura.
Desde el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Oscar Camacho, subdirector de Operaciones, transmitió un mensaje del director nacional, Domingo Rojas, en el que destacó que infraestructuras modernas y procesos productivos de alto estándar fortalecen la competitividad del sector agroalimentario, contribuyen al desarrollo regional, generan empleo y robustecen las cadenas productivas locales.
La nueva planta de Nefuen y Grupo Hijuelas instala a Osorno como un punto estratégico para el procesamiento del avellano europeo, conectando producción, tecnología, valor agregado y exportación. Para el sur de Chile, el desafío será transformar este avance en una plataforma sostenida de desarrollo territorial, empleo, innovación y presencia global.



