El encuentro anual reunirá a más de 200 representantes de sectores productivos para analizar regulación eléctrica, seguridad de suministro, almacenamiento, costos, calidad del servicio y el impacto de la energía en inversión, minería e industria
La discusión sobre energía volverá a cruzar directamente la agenda productiva del país. El próximo 16 de junio de 2026, ACENOR A.G., la Asociación de Clientes Eléctricos No Regulados, realizará su 18° Encuentro Anual bajo el lema “Energía para Crecer. ¿Qué demandan hoy los clientes eléctricos?”, una cita que reunirá en Santiago a más de 200 representantes de distintos sectores productivos.
El encuentro se desarrollará entre las 08:30 y 13:30 horas en el hotel Best Western Premier Marina Las Condes y tendrá como eje una pregunta de fondo para la minería, la industria y el transporte: cómo lograr que la electricidad deje de ser un factor de incertidumbre o mayor costo, y se transforme en un verdadero habilitador de productividad, inversión y crecimiento.
Clientes libres ante un mercado eléctrico más exigente
La instancia convocará a clientes libres, representantes de empresas y especialistas del sector energético para analizar los principales desafíos del mercado eléctrico chileno desde la mirada de los consumidores. El foco estará puesto en la necesidad de avanzar hacia una energía más competitiva, con señales regulatorias claras, operación eficiente y condiciones de suministro que permitan sostener el desarrollo productivo del país.
La edición 2026 pondrá énfasis en la hoja de ruta de ACENOR A.G. para corregir distorsiones del mercado eléctrico, recuperar eficiencia operacional y reforzar la seguridad y calidad del suministro. Estos elementos son especialmente relevantes para sectores intensivos en consumo eléctrico, donde una mayor incertidumbre en costos, operación o continuidad puede afectar decisiones de inversión, competitividad y planificación de largo plazo.
Para la minería chilena, el debate resulta especialmente sensible. La industria requiere energía competitiva, segura y sostenible para sostener operaciones, avanzar en descarbonización, incorporar nuevas tecnologías y responder a una demanda creciente por minerales críticos. En ese marco, la discusión sobre clientes libres no se limita al precio de la electricidad: también involucra productividad, seguridad operacional y capacidad de crecimiento.
Regulación eléctrica bajo revisión
El programa contempla una apertura institucional y de autoridades, presentaciones técnicas y tres paneles de conversación orientados a abordar los desafíos de los clientes eléctricos no regulados. El primero de ellos, “Reconstruir la regulación eléctrica para recuperar la eficiencia”, revisará cómo debe reorientarse la regulación del sector a diez años de la ley de transmisión.
La conversación buscará poner nuevamente la eficiencia en el centro del diseño regulatorio, con señales de precios que reflejen de mejor manera los costos reales del sistema y las necesidades del desarrollo productivo. Para los clientes libres, este punto es clave, porque la regulación eléctrica incide directamente en contratos, tarifas, cargos sistémicos, inversiones y condiciones de suministro.
En actividades como minería, industria y transporte, una regulación más eficiente puede marcar diferencias relevantes en competitividad. No se trata solo de contar con energía disponible, sino de que el sistema entregue condiciones previsibles, costos razonables y una estructura que acompañe el crecimiento de los sectores productivos.
Operación, almacenamiento y calidad de suministro
El segundo panel, “Nuevos desafíos en operación del sistema eléctrico: ¿Cómo impactan al cliente?”, abordará materias como operación técnica del sistema, almacenamiento, servicios complementarios, estándares técnicos, calidad y continuidad del suministro. Son temas que han ganado peso a medida que Chile avanza en la incorporación de energías renovables, nuevas tecnologías y mayores exigencias de flexibilidad.
Para los clientes eléctricos no regulados, la operación del sistema no es una discusión técnica lejana. Sus efectos pueden sentirse en costos, continuidad de procesos, exigencias contractuales y calidad del suministro. En sectores productivos de alta demanda energética, cualquier interrupción, desviación relevante o aumento de costos puede tener impacto directo en la operación diaria.
El almacenamiento, los servicios complementarios y los estándares técnicos aparecen como piezas clave para sostener un sistema eléctrico más confiable. Desde la perspectiva de la minería y la industria, estos elementos serán cada vez más relevantes para asegurar continuidad operacional, integrar energías limpias y responder a los requerimientos de una economía más electrificada.
Cambios de mercado para los próximos años
El tercer panel, “Lo que se viene para los clientes en cambios regulatorios y de mercado”, revisará las proyecciones para los próximos años, las variables clave del mercado eléctrico y los principales cambios regulatorios, reglamentarios y normativos en desarrollo. La conversación buscará anticipar impactos para empresas que operan como clientes libres y que requieren mayor certeza para tomar decisiones.
De acuerdo con la organización, el encuentro cuenta con los últimos cupos disponibles, los que pueden ser consultados a través del correo [email protected]. La convocatoria está dirigida a empresas, consumidores eléctricos no regulados y actores vinculados al diseño, gestión y operación del suministro energético en Chile.
La agenda se instala en un momento relevante para el país. La expansión de energías renovables, el desarrollo del almacenamiento, la modernización de infraestructura, los cambios normativos y la necesidad de precios competitivos están reordenando la conversación sobre energía. Para los sectores productivos, la pregunta es cómo ese proceso impactará en costos, seguridad de suministro y capacidad de inversión.
Qué son los clientes eléctricos no regulados
Los clientes eléctricos no regulados, también conocidos como clientes libres, son consumidores que cuentan con una potencia conectada entre 300 kW y 5.000 kW. A diferencia de los clientes residenciales, pueden contratar directamente su suministro con comercializadoras o generadoras, en lugar de pagar tarifas reguladas.
Esta condición los convierte en actores relevantes dentro del mercado eléctrico, porque agrupan consumos asociados a operaciones industriales, mineras, logísticas, comerciales y de transporte. Para estas empresas, la energía no es solo un gasto operacional, sino una variable estratégica para producir, competir, planificar inversiones y sostener continuidad de procesos.
ACENOR A.G. es una asociación gremial sin fines de lucro que durante 30 años ha representado la voz de los clientes eléctricos no regulados de Chile. Actualmente cuenta con 24 asociados de distintos sectores productivos, entre ellos la industria, la minería y el transporte, consolidando una agenda orientada a eficiencia, seguridad de suministro y mejores condiciones para el desarrollo productivo.
Energía como factor de competitividad
El 18° Encuentro Anual de ACENOR A.G. buscará instalar una mirada desde los consumidores eléctricos en una discusión que muchas veces se aborda desde la oferta, la generación o la infraestructura. Para las empresas que consumen energía a gran escala, la calidad del suministro, los costos, la regulación y la operación del sistema son elementos centrales para sostener productividad.
En minería, esta conversación adquiere mayor relevancia por el peso que tendrá la electricidad en la transformación tecnológica del sector. La electrificación de procesos, la descarbonización, la operación remota, el uso de almacenamiento y la incorporación de energías renovables exigirán un mercado eléctrico más eficiente, flexible y confiable.
Con su encuentro anual, ACENOR A.G. pondrá sobre la mesa una discusión clave para el desarrollo económico del país: qué condiciones necesita Chile para que la energía eléctrica sea un motor de crecimiento y no una limitación para los sectores productivos. La respuesta, desde la mirada de los clientes libres, estará en una regulación eficiente, señales de precio claras, seguridad de suministro y una operación del sistema alineada con las necesidades de la industria.



